La Hermandad de las Flores

A todos los corazones que laten en unidad perfecta con la creación infinita...
Para todas las Mujeres de Milagros que nos unimos en una Hermandad de sabiduría para despertar a la Mente Pura a través de la inteligencia innata del corazón!
Bienvenidas y bienvenidos!!!



El jardín encantado

El jardín encantado
Este es un espacio para difundir los principios espirituales y filosoficos de Edwuard Bach y de Un Curso de Milagros. También por este medio es mi intención compartir la nueva medicina que despierta a la Mente Pura en el espacio sagrado de tu corazón:Milagros El Sendero de la Belleza.

miércoles, 6 de abril de 2011

Un Curso de Milagros y el ADN

Extracto del libro: “EL ADN SIN MISTERIO. Guia práctica de reprogramación de las trece hélices al punto cero” de Kishori Aird, Ed. Vesica Piscis.
REPROGRAMACION DEL ADN
Para aprender a utilizar nuestro ADN, para mejorar nuestra salud, vida y
evolución debemos recordar que todas las órdenes y programas que
gobiernan nuestro cuerpo, mente y espíritu se encuentran en el interior
de nuestro ADN.La remodificación del ADN comprende Liberación, Equilibrio
y Activación Hormonal en los niveles Físico, Emocional, Mental y
Espiritual.
Es un proceso simple pero profundo y requiere tu participación al 100%
Tenemos el ADN físico (ADN es la abreviatura del ácido
desoxirribonucleíco) que constituye el material genético de los
organismos.
Son las dos primeras hélices y es el componente químico primario de los cromosomas.
El ADN se encuentra en el núcleo de cada célula de nuestro cuerpo.
En el interior del núcleo el ADN forma 46 filamentos cromosómicos diferentes (los cromosomas) que suelen aparecer en 23 pares.
Cada cromosoma se encuentra compuesto de múltiples genes cada uno de
los cuales corresponde a unas características biológicas específicas
(como color de ojos, de piel, grupo sanguíneo, estatura y también son
los responsables de nuestras enfermedades hereditarias y malformaciones
congénitas).
Para transmitir sus mensajes o instrucciones a las células el ADN emplea ARN, el cual actúa como un “teléfono”.
La espiral de ADN que vuelve a enrollarse sobre sí misma, es sensible a influencias magnéticas.
El ADN posee un campo vibratorio y electromagnético que responde a la intención declarada por los seres humanos.
El ADN además cambia de forma de acuerdo a los sentimientos, (Greg Braden lo comprobó en sus investigaciones.
1- cuando los investigadores sintieron gratitud, amor y aprecio el ADN
respondió relajándose y sus filamentos estirándose. El ADN se hizo más
largo.
2- Cuando los investigadores sintieron rabia, miedo o estrés, el ADN respondió apretándose. El ADN se hizo más corto y apagó
muchos de los códigos.
¿Alguna vez se han sentido “descargados” por emociones negativas?
Ahora saben que sus cuerpos también se descargan.
Loa códigos del ADN se conectaron de nuevo cuando los investigadores tuvieron sentimientos de amor, alegría, gratitud y aprecio.
El ADN entonces, puede modificarse según nos encontramos en un estado de depresión o euforia.
Existen varias fuentes que respaldan el hecho de que la configuración original
de nuestro ADN incluía 12 hélices: La Sra. Kishori Aird descubre que
existe una 13ª hélice que constituye una
especie de envoltorio en forma de 8 superpuesto a las 12 primeras.
Nosotros podemos recuperar la soberanía de nuestro propio ADN, y por
consiguiente de nuestra vida, y este poder sobre nuestras realidades
puede quedar de ahora en adelante, codificado en nuestros genes.
“Poseemos mucho más poder de lo que creemos”.
Nuestra actitud puede influir en nuestra salud y desarrollo.
Pero actualmente nuestro ADN no funciona al 100%.
Los biólogos que han trabajado en el genoma humano han definido únicamente
el 3% de nuestro código genético y aún ignoran la finalidad del 97%
restante comúnmente llamado “ADN basura o aleatorio” o “ADN no
codificante”.
En el interior de nuestro “ADN basura” está el recuerdo de nuestras
hélices desactivadas y dónde se encuentran los códigos necesarios para
“reconectarlos, de acuerdo al plan original”.
Están siendo actualmente reactivadas (no físicamente, sino a nivel vibracional).
- La Dra. Berrenda Fox, del Centro de Salud Avalon de California ha
verificado, a través de pruebas de sangre, que algunas personas han
desarrollado cadenas de ADN, nuevas hélices.
Y actualmente está trabajando con 3 niños que nacieron con un código genético que contiene
3 hélices de ADN en lugar de 2. (Ver artículo: “El ADN y los cambios
celulares”.
Al reprogramar su ADN se logra una mayor madurez emocional en conjunto, situaciones financieras más estables, conexiones
más claras con su intuición, y sobre todo, la sensación de tener el
control de su
destino y más aún su espiritualidad ha dejado de estar atrapada en un
universo etéreo, desconectada de la vida humana.
Con ello tiene la oportunidad entre otras cosas de recuperar su poder, su
identidad, de limpiar programas que ya no le conviene y/o que no tiene
ni idea de que existían.
Pueden también más cosas acerca de sus temores y por lo tanto obtener más confianza.
Reprogramar el ADN le ayuda a comunicarse de un modo carente de juicios, por lo que
sus relaciones cercanas mejoran, son más gratificantes.
Al confiar más en sí mismo/a, notará una sensación de paz interior.
POR QUE LA ACTIVACIÓN DEL ADN.
“El plan divino no procede de fuera, sino de su interior. La primera tarea
de todos los seres humanos, al llegar a ese lugar en el que tienen
conciencia, es la de cambiar quienes son. Todo lo que consideran
espiritual sobre sí mismos tiene la esencia de su origen en la
estructura que denominan ADN”
(…) “No se sorprendan de que cuando soliciten un cambio espiritual, sea su
biología la primera en reaccionar. El contrato con el que llegaron, el
conocimiento de quienes son, su huella magnética, se
encuentra localizado en el código genético. Todo lo que jamás existió,
el informe existente en los registros akáshicos, el registro de su
existencia en la Tierra como Seres Humanos, todas sus vidas se
encuentran en ese código”.
(…) Recuerden. Intención no es pedir, intención es reclamar, ¡reclamar el poder!” Kryon.
La reprogramación del ADN es un trabajo vibracional dirigido a nuestro ADN basura o aleatorio.
Las herramientas de trabajo serán: La intención, la Kinesiología y los protocolos de reprogramación.
LA INTENCIÓN:
Es una orden o decreto expresado en voz alta, referente al estado en que deseamos encontrarnos.
La física cuántica ya ha demostrado el poder de la intención y la
influencia de la mirada del observador, lo cual confirma la importancia
de la herramienta con la que estamos trabajando.
Pronunciar una intención constituye una acción responsable que permite a las personas recuperar el control sobre sus vidas.
La intención es entonces una orden que declara que se instale un nuevo
programa dentro de nosotros y que incluye su equivalente, que es
inconsciente y negativo.
Nuestro verdadero poder viene de aceptar nuestra naturaleza humana en oposición a rechazarla, negarla o evitarla.
La belleza y el poder auténtico vienen de equilibrar nuestra luz y sombra, ésta última es nuestro
lado más frágil y vulnerable.
LA KINESIOLOGÍA:
Se utiliza como herramienta de comprobación de las respuestas que el
cuerpo (nuestra inteligencia innata*) nos da durante la reprogramación.
*La inteligencia innata es la fuerza vital que hace vibrar al átomo.
LOS PROTOCOLOS DE REPROGRAMACIÓN.
Son las instrucciones o pasos a seguir para instalar un nuevo programa
determinado en nuestros genes, entregando la nueva información a
“direcciones” concretas.
Si estos protocolos le resultan herméticos o incomprensibles sepa que los puede hacer con tanta
eficacia como si los hubiera comprendido intelectualmente.
Es importante no desanimarse (es probable que de momento, su intelecto se
rebele porque aún no es capaz de acceder a esta información de un modo
consciente, pero lo hará).
CONCLUSIÓN.
Con el fin de poder alcanzar una mejor comprensión del gran salto que está
teniendo lugar actualmente en la evolución de la raza humana debemos
comprender en primer lugar, el importante papel desempeñado por
el código genético en esta evolución: El ADN es muy poderoso y
necesitamos volver a adueñarnos de él.
Debemos explorar el ADN en estado de amor (fuera de esta frecuencia es imposible).
En el núcleo del ADN existe una fuerza olvidada que nos permite moldear nuestra vida e identidad.
Cuanto más sepamos acerca del ADN, más conscientes nos haremos de su valor y
mayor respeto obtendremos con relación a su codificación y poder.
“Nuestro último objetivo no es únicamente reactivar todas nuestras hélices, sino vivir en una perspectiva circular”.
“Esta visión circular conlleva compasión, comprensión, abundancia, humildad y amor”


El ADN responde a la intención de nuestra Mente!!!!!
Archivos adjuntos
 Reprog_ADN_13_1.pdf, 8 MB

domingo, 3 de abril de 2011

Relaciones Especiales.Un Curso de Milagros

 Leda y el Cisne

Por Allen Watson, publicado en www.circleofa.org

En su mensaje Un Curso de Milagros® marca a las relaciones como algo muy importante.  Es más, podríamos incluso decir que el Curso es un curso sobre cómo tener relaciones verdaderas.  El Curso en sí era la respuesta a la búsqueda iniciada por Helen Schucman y Bill Thetford de «una mejor manera» de relacionarse.  El Curso se propone sacarnos de la ilusión de la separación y ponernos en la realidad de la unicidad. Con ese énfasis en el área de las relaciones, en que dos o más personas aprenden a funcionar juntos (y no aislados), es un lugar perfectamente natural para que el Curso lo elija como su aula magna.
En este artículo, vamos a echarle un vistazo a la importancia de las relaciones en el universo del Curso, y porqué se consideran tan importantes. Primero miraremos algunas cosas que dice el Curso acerca de las relaciones en general, y luego veremos el significado de cierta clase de relaciones que el Curso llama «una relación santa».
Cuando hablo de relaciones en general, quiero decir una situación en la vida que involucre a más de una persona (uno mismo).  La frase se refiere no sólo a las relaciones románticas, sino a la relación con nuestros padres, hijos y hermanos, relaciones entre jefes y empleados, maestros y alumnos (no importa la materia), o entre nosotros y alguien con quien interactuamos, desde médicos a policías, incluso al que nos encontremos en la calle, cualquiera con quien nos vemos involucrados por las circunstancias de la vida.  Ellos incluyen no sólo las relaciones con la gente que queremos o apreciamos particularmente, sino también a aquella que nos disgusta especialmente, que juzgamos o incluso odiamos.
¿Por qué las relaciones en general son tan importantes para el Curso? El Curso dice que nos encontraremos o nos perderemos en cualquiera con quien nos relacionemos:
Cuando te relacionas con alguien, recuerda que se trata de un encuentro santo.  Tal como lo consideres a él, así te considerarás a ti mismo.  Tal como lo trates, así te tratarás a ti mismo.  Tal como pienses de él, así pensarás de ti mismo.  Nunca te olvides de esto, pues en tus semejantes, o bien te encuentras a ti mismo o bien te pierdes a ti mismo.
T-8.III.4:1-5:
 «En él [tu hermano] te encontrarás o te perderás».  Este principio básico se aplica a todas las relaciones, casuales o intensas, de corto o largo plazo, aunque nuestro enfoque normal y el del Curso, está en nuestras relaciones primarias, porque en estas relaciones más intensas se puede ver el principio más claramente y aplicarlo.
¿Qué significa que en nuestro hermano, o hermana, nos encontraremos o nos perderemos?
Nuestras relaciones pueden ser el aula más productiva para el crecimiento espiritual.  Lo que dice el Curso tan claramente en esta sección (Capítulo 8, Sección III) es que todos se están buscando a sí mismos, o más exactamente, cada uno de nosotros busca a su Ser, en última instancia.
¿Por qué es que no podemos encontrar nuestro Ser por nosotros mismos?  «... porque tú no eres un ente separado» (T-8.III.5:7).  Tu verdadero Ser no está «únicamente en ti».  Tu verdadero Ser no es un ser pequeño, aislado, aparte de billones de otros seres y en competencia con el universo. Tu verdadero Ser es un Ser compartido. Es algo que compartes con todos y con todo. No puedes ver eso si sólo te estás mirando a ti mismo.  No puedes ver el océano mediante el examen de una gota de agua con un microscopio.
Cada persona que encuentras te da otra oportunidad de mirar más allá de la apariencia de dos seres separados y de encontrar al Ser común que ambos comparten.
Eso, en cierto sentido, es la diferencia entre una relación no santa y una santa.  En la relación no santa, tienes dos seres separados compitiendo con, o regateando el uno con el otro en el logro de la ventaja personal -con suerte ventaja para ambos-, pero igualmente la ventaja separada de dos personas. En una relación santa, tienes a dos individuos que están buscando mirar más allá de su separación para descubrir su unidad fundamental.
Cada uno de nosotros es un pequeño fragmento del Todo que piensa que es un todo separado.  Nos hemos vuelto incapaces de ver la imagen más amplia. Hemos escondido nuestra magnificencia de nosotros mismos, y pensamos que hemos perdido nuestro poder y gloria, de modo que eso es lo que estamos buscando. Pero al buscarlo únicamente en nosotros, al examinar esa pequeña gota de agua con un microscopio, jamás lo encontraremos.
Cada hermano y hermana que encontremos sirve como un espejo.  El ego usa el mecanismo de proyección para descartar lo que no queremos ver acerca de nosotros mismos, tanto las cosas positivas como las negativas. Lo que vemos en nuestros hermanos y hermanas nos muestra creencias acerca de nosotros que hemos barrido de la mente, a fin de no tener conciencia de ellos.  El Espíritu Santo quiere usar cada relación para revelarnos estas cosas escondidas.  Lo que veo en mi hermano es algo que escondí de mí mismo, un pensamiento de mí que tiré y proyecté afuera en el mundo.
Al mirar a mi hermano y entender que lo que veo en él, lo que percibo, es sólo la proyección de un pensamiento acerca de mí mismo, puedo aprender acerca de mí.  Si sólo me miro a mí mismo, no lo veré, porque una parte de mi mente (la parte que el Curso llama ego) excluyó deliberadamente de mi imagen de mí mismo esa parte del conjunto. «Sólo mi ser» es apenas una cáscara; el grueso de mis pensamientos acerca de mí mismo sólo pueden verse afuera, en mis hermanos y hermanas. Estos pueden ser pensamientos negativos acerca de mí mismo, odio hacia mí mismo, culpa y así sucesivamente; o puede ser que sean la hermosa Verdad acerca de mi verdadero Ser. Si he de encontrarme, debo comenzar mi búsqueda mirando a mis hermanos y hermanas, y reconociendo en lo que veo en ellos a los pensamientos acerca de mí que he tratado de no conocer.
Entonces comienzo mirando mis relaciones. ¿Cómo veo a mi hermano o hermana? ¿Cómo los trato? ¿Qué es lo que pienso de ellos? Necesito mirar esto muy honestamente; es a menudo un proceso penoso, especialmente cuando comienzo a reconocer lo vengativa que puede ser mi mente, lo perversa, lo enjuiciadora.
Y luego hace falta que me pregunte, «¿Es así como quiero verme? ¿Así es como quiero tratarme?  ¿Así es como quiero pensar de mí mismo?»  ¡Porque eso es lo que estoy haciendo! Por ejemplo, si estoy pensando en otra persona y me niego a soltar un resentimiento contra ella, si me niego a verla capaz de ser amada, capaz de cambiar, digno de mi respeto y amor, así es como pienso de mí mismo. Lo que percibo que está ahí afuera, en otra persona, es sólo una proyección de mis propios pensamientos acerca de mí mismo.
Tal vez digas que no eres consciente de estos pensamientos perversos acerca de ti mismo.  ¡Por supuesto que no!  De eso se trata. Tales pensamientos auto-destructivos son sumamente penosos, y esa precisamente, es la razón por la que tu mente las ha negado y proyectado hacia afuera en el mundo.
El Espíritu Santo quiere usar tus relaciones para que una vez más estés consciente de estos pensamientos de odio a ti mismo que están en tu mente. El ego no es nada más que este mecanismo de odio de sí mismo y auto-destrucción.
Para lograr el objetivo del plan de estudios, por lo tanto, no debes escuchar al ego, cuyo propósito es derrotar su propio objetivo. (T-8.III.6.2)
Al igual que el Espíritu Santo, el ego propone enseñarnos lo que somos (T-8.III.5.1), pero trata de enseñarnos que estamos separados, lo cual no es verdad.  Por lo tanto, su verdadero propósito es evitar que sepamos lo que realmente somos.  La meta de su enseñanza (conocimiento de uno mismo) y su propósito fundamental (autonomía) están en conflicto, aunque no lo sabe y no es consciente de ello.
«El ego no sabe esto porque no sabe nada.  Pero tú puedes aprenderlo, y lo aprenderás si estás dispuesto a examinar lo que el ego quiere hacer de ti.  Ésta es tu responsabilidad». (T-8.III.6.3-5)
¿Cómo «examinas lo que el ego quiere hacer de ti»? Miras lo que haces de tu hermano y hermana, porque ese es el reflejo de tus pensamientos acerca de ti mismo.  Examinas la forma en que los ves, cómo los tratas, cómo piensas de ellos, y te preguntas, «¿Así es como quiero tratarme?»
Si realmente lo miras honestamente, la respuesta tendrá que ser, «¡No!  No quiero verme como una persona culpable, miserable que no es digna de amor y respeto.»
«Esta es tu responsabilidad porque una vez que hayas examinado esto, aceptarás la Expiación para ti mismo. ¿Qué otra elección podrías llevar a cabo?». (T-8.III.6.5-6)
«¿Qué otra elección podrías llevar a cabo?» ¡Una vez que realmente entiendes que tu actitud y acciones hacia tus hermanos, la forma en que te conduces en relación con otros, es sólo un reflejo de cómo ya te estás tratando, elegirás obrar de otro modo!  Enrostrado con la clara evidencia de tus propios pensamientos auto-destructivos, inevitablemente elegirás ser suave contigo mismo. Te dirás, «Es demente pensar en mí de esta forma.»  Y cuando ese cambio empiece a ocurrir, la forma en que trates a tus hermanos cambiará también.  Ese es el proceso que el Curso llama perdón. 
«Sólo puedes encontrarte con parte de ti mismo porque eres parte de Dios, Quien lo es todo». (T-8.III.7:1)
Cuando te encuentres comenzando a juzgar a un hermano o hermana, recordarás que todo lo que estás percibiendo es una parte de ti mismo que has proyectado para afuera y que ahora estás atacando, como si estuviera separado de ti. No está separado; todavía es una parte de ti, y tú estás atacándote a ti mismo. Cuando reconozcas eso, te detienes, porque continuar es demente.  El perdonarse a uno mismo y perdonar a otros ocurre en el mismo instante, porque es la misma cosa.
Este es el principio subyacente que gobierna todo lo que el Curso dice acerca de las relaciones especiales. Aquellos a los que tú percibes como objetos especiales de odio o de amor, son las personas de los cuales más puedes aprender, observando tu relación con ellos y entendiendo que lo que estás percibiendo es una parte de ti mismo. Tus reacciones a estas personas son tus reacciones a ti mismo, proyectadas para afuera. Considerado así, las relaciones son el aula más grande en el que puedas encontrar a tu verdadero Ser.
Una segunda razón por la que nos encontramos o perdemos en nuestros hermanos es que nuestro Ser, o lo que somos, en realidad es idéntico con nuestra función, o para qué somos. A menudo describimos lo que algo es por lo que hace. Un martillo, por ejemplo, tiene la función de clavar clavos, y por lo tanto una definición de la palabra martillo podría ser, «una herramienta para clavar clavos en madera u otra materia dura.»
¿Qué es un ser humano, en ese sentido?  ¿Cuál es nuestra función?  El Curso dice:
«Dar de ti mismo es la función que Él te encomendó. Llevarla a cabo perfectamente te permitirá recordar lo que tienes de Él, y así recordarás también lo que eres en Él.» (T-8.III.8:4-5)
Nuestro verdadero poder y gloria es que estamos creados a imagen de Dios.  Al igual que Dios, somos puro Amor. La función del Amor es dar de sí mismo.  Al dar de sí mismo, el Amor desarrolla su pleno potencial. Al igual que Dios, estamos creados para dar de nosotros mismos.  Es al dar de nosotros mismos a nuestros hermanos que recordamos nuestro verdadero poder y gloria, nuestra naturaleza; y al recordar eso, recordaremos lo que somos: Amor, el Hijo propio de Dios Mismo, la extensión propia de Dios Mismo.
En relación con otras personas, tenemos la oportunidad de dar de nosotros mismos. Tenemos la habilidad de extender amor a otras personas, de mirar más allá de lo que ellos han hecho de sí mismos (creaciones falsas del ego) y ver la gloria y el poder de Dios en esa otra gente. Al ver esto en los demás, de hecho, estamos recordando nuestro Ser. Al ver la gloria de Dios en los demás, estamos siendo el Ser que Él nos creó para ser.
No puedes llevar a cabo tu función como Amor, tu función de dar de ti mismo, si te consideras como tú sólo. Debes estar en relación con otra persona a fin de cumplir tu función.  (Subrayo que no estoy diciendo que tienes que tener cierta clase de relación especial a fin de ser Amor; esto se aplica a cada relación que tenemos. Puedes cumplir con tu función de amor con sólo sonreírle al cartero o recordar a un pariente fallecido con amor).  El Amor debe ir más allá de los límites de mi ser individual, como yo lo percibo, y extenderlo a los demás.
Lo que eres, tu verdadero Ser, es Amor.
El Amor es una clase de relación
Por lo tanto lo que eres es una relación. No puedes encontrar tu verdadero Ser fuera de las relaciones, porque Amor es lo que eres.  De modo que nuevamente, es en la relación con otras personas que yo encuentro a mi Ser, porque mi Ser es Amor.
Si yo les niego amor a los demás, estoy perdiendo a mi Ser. Si extiendo amor a los demás, estoy encontrando a mi Ser.
Resumiendo entonces, hay dos principios básicos que se presentan en esta sección (T.8.III) que gobiernan todas nuestras relaciones, y que son las razones por las que el Curso pone tanto énfasis en las relaciones:
1.    Mi hermano es realmente parte de mí mismo.  La forma en que veo, trato y pienso de mi hermano, me demuestra cómo me veo, trato y pienso de mí mismo. Al contemplar esto, puedo corregir cualquier error que esté cometiendo acerca de mí mismo.
2.    Mi función es dar de mí mismo; por lo tanto, es en las relaciones que yo puedo aprender a practicar mi verdadera función como Amor que soy.
Otra manera de afirmar la importancia de las relaciones en estos dos principios es:
1.   En las relaciones yo puedo ver las visiones erróneas que tengo de mí mismo y soltarlas.
2.    En las relaciones yo puedo extender la verdadera visión que el Espíritu Santo tiene de mí, y puedo conocer mi Ser siendo mi Ser.
En las relaciones yo puedo soltar lo negativo y experimentar lo positivo. Es por eso que el Curso dice que las relaciones son un aula de aprendizaje tan productiva. Usadas por el ego, nuestras relaciones se pueden convertir en su mayor arma para mantenernos lejos del Cielo; usadas por el Espíritu Santo, pueden convertirse en el medio más poderoso para traernos a casa.
No obstante lo importante que son las relaciones en general, es mucho mayor la importancia de la relación santa, como la llama el Curso. Las relaciones santas son un tema central del Curso.  Dedica seis capítulos enteros del Texto (17 a 22) al tema de las relaciones santas (seis de treinta y un capítulos, alrededor del 20% de ese volumen). El Curso nos dice, «En este mundo, el Hijo de Dios se acerca al máximo a sí mismo en una relación santa» (T-20.V.1:1).  Nos dice que una relación santa nos ofrece «la más santa función que este mundo puede ofrecer» (T-18.I.13:1-3). Dice que la relación santa es «la fuente de tu salvación» (T-20.VIII.6:9).
¿Qué es una relación santa, y por qué es tan importante?
Los estudiantes del Curso están en desacuerdo acerca de si una relación se vuelve santa cuando una de las partes le da el cuidado de la relación al Espíritu Santo, o si depende de que ambas partes elijan entregarla. No es el propósito de este artículo entrar en una controversia acerca de la definición de la relación santa; el propósito es demostrar la importancia que el Curso le da a las relaciones en general y a cierta clase de relación en particular. Sin embargo, dado que estoy haciendo ciertas suposiciones acerca de lo que significa una «relación santa», detallaré brevemente mis pensamientos sobre este tema y sus razones.
Yo creo que todos estarían de acuerdo en que hay algunas relaciones en que una persona está entregando la relación al Espíritu Santo para Sus propósitos (llamémoslas relaciones mixtas), y otras relaciones en que ambas partes lo hacen (llamémoslas relaciones mutuas). También creo que todos estarán de acuerdo en que las relaciones mutuas son relaciones santas. La controversia surge respecto a si el término «relación santa» incluye a las relaciones mutuas y a las mixtas.
Ahora permítanme detallar brevemente mis propias opiniones, que son libres de refutar. Mi propio entendimiento es que una relación santa requiere de dos personas que mutuamente estén de acuerdo en un propósito común. Robert Perry y yo pensamos que la relación santa que menciona el Curso, siempre se refiere a por lo menos dos personas cuyas mentes se han unido, y esa es la definición del término que estaré usando en este artículo.  En la parte final, he incluido las citas más claras respecto de la mutualidad de la relación santa. Es más, siento que la «cualidad par» de la relación santa, es lo que convierte a la relación en santa. La santidad descansa en la unión de dos mentes, que buscan la unicidad más allá de su separación.
Robert Perry, en su glosario, define a la «relación santa» como sigue:
«Una relación en que dos o más personas se han unido verdaderamente en un objetivo común, por lo menos por un instante. En este instante, el Espíritu Santo entra en la relación y la sana en un profundo nivel inconsciente. Esta sanación de profundo nivel luego se abre camino despacio hacia la superficie, invalidando los patrones del ego que todavía puedan dominar gran parte de la interacción consciente. A medida que la relación santa madura, las personas involucradas experimentarán una sensación incrementada de unidad, que les probará más efectivamente que nada, que no son egos separados. Y juntos ejercerán su función especial conjunta de dar sanación al mundo».
Habiendo dicho que, en mi opinión, una relación santa involucra por lo menos a dos personas, me apresuro a recordarles nuevamente que el Curso definitivamente reconoce un tipo de relación en que sólo una de las partes ha invitado al Espíritu Santo a que entre en la relación (lo que estamos llamando relación mixta). De hecho, si somos seguidores serios de un camino espiritual, la mayoría de nuestras relaciones son de ese tipo. Hay abundante material en el Curso que aconseja cómo proceder en tales relaciones, aceptando la Expiación para nosotros y extendiéndonos en la sanación, viendo la conducta del ego del otro como un pedido de amor, y así sucesivamente.
Lo que estoy aseverando en lo que resta de este artículo, es que una relación mutua tiene importancia aún mayor que la relación mixta. Por lo menos a mí me parece evidente que una relación, en que dos personas han entregado juntas su relación al Espíritu Santo para Sus propósitos, tiene mucho más potencial para la enseñanza y extensión del Amor de Dios al mundo que una relación en que sólo una persona la entregó. Y, según yo lo entiendo, el término «relación santa» es sinónimo de lo que he llamado la relación «mutua».  Por lo tanto, yo creo que las diversas descripciones elogiosas y promesas que da el Texto respecto de la relación santa, sólo se aplican a las relaciones mutuas, y no a las mixtas.  Así es como yo lo entiendo, y como lo voy a presentar. Si  eligen creer que el término «relación santa» incluye relaciones mixtas, y que las promesas también son aplicables a esa clase de relación unilateral, están en libertad de hacerlo.
Además, agregaría que, según el Curso, «... el destino de toda relación es hacerse santa» (M-3.4:6). Cada relación es una relación santa en potencia, pero no es santa en el sentido al que me refiero aquí (que creo que es como el Curso usa el término), hasta que las dos mentes separadas se unan para compartir una sola idea y un solo propósito. «Cuando dos mentes se unen y comparten una idea por igual, se establece el primer eslabón de la conciencia de que la Filiación es una» (T-16.II.4:3). Si estamos en una relación con alguien que se relacione enteramente desde un nivel del ego, lo único que podemos hacer es continuar aceptando la Expiación para nosotros y practicar el perdón. Debido a que las mentes están unidas (se reconozca o no esa unión), lo que hago en mi mente afectará a la otra persona. Tal vez se unan a mí en una relación santa; tal vez no.  En cualquier caso, mi responsabilidad por mis propios pensamientos sigue igual.
Lo que hace que la relación santa sea tan importante es que en el contexto de una relación santa comenzamos a emerger de la separación para ir hacia la unicidad. En la cita del párrafo anterior, la unión de dos mentes para compartir una idea se llama «el primer eslabón de la conciencia de que la Filiación es una».  Este momento de unión, cuando dos mentes primero comienzan a reconocer su unicidad, es un evento increíblemente importante en el tiempo.
Si la separación es el único problema, como dice el Curso («El problema de la separación, que es en realidad el único problema que hay, ya se ha resuelto”, L-pI.79.1:4), entonces la respuesta debe ser el fin de esa separación, o lo que es lo mismo, la unión. En una relación santa, primero nos unimos a una persona. Es esa unión, ese surgimiento desde la separación hacia la unicidad, que le da a la relación santa su gran importancia:
¿Qué debe hacer el maestro para asegurar el aprendizaje?  ¿Qué debe hacer el terapeuta para que se logre la sanación? Sólo una cosa: el mismo requisito que la salvación les pide a todos.  Cada uno debe compartir una meta con alguien más, y al hacerlo, perder toda sensación de intereses separados. Sólo al hacer esto es posible trascender los estrechos límites que el ego le impondría al ser. Sólo al hacer esto podrá el maestro y el alumno, el terapeuta y el paciente, tu y yo, aceptar la Expiación y aprender a darlo tal como se recibió (Psicoterapia, p.6).
¿Qué es ese «Sólo una cosa» que todos debemos hacer para lograr la sanación, o para asegurar el aprendizaje? ¿Qué es esa única cosa que la salvación pide de todos nosotros?  Notaremos que no está hablando de «Una cosa realmente importante», ni siquiera de «Lo más importante que tenemos que hacer»: está hablando de «la única cosa» que tenemos que hacer.  No es sólo que la relación santa es el paso más importante que tomaremos hacia la salvación, ¡es el único paso que necesitamos tomar para asegurar la salvación! ¿Y cuál es ese paso?
«Cada uno debe compartir una meta con alguien más, y al hacerlo, perder toda sensación de intereses separados».
¿Por qué digo que esto se refiere a la relación santa? La referencia no está incluida en este párrafo, pero las claves son evidentes. Esta sección del suplemento de Psicoterapia, está hablando de las relaciones que son «el templo del Espíritu Santo», una frase que está conectada con la relación santa en el Texto, Capítulo 20, Sección VI. Habla de una relación en la que ha entrado Dios, otra cosa que la identifica como una relación santa. En el Manual para el Maestro, la relación maestro-alumno es un ejemplo específico de una relación santa. Allí se señala a esta clase de unión con un propósito común, como la cosa que hace que la relación sea santa: 
«Siempre que dos hermanos se juntan con el propósito de aprender, el Maestro de Dios les habla. La relación es santa debido a ese propósito, y Dios ha prometido enviar Su Espíritu a toda relación santa». (M-2.5:3-4).
De modo que compartir un objetivo con otra persona es lo que hace que esa relación sea santa.  Y esto es lo único que necesitamos hacer para llevar a cabo la sanación y unirnos en el plan de Dios para la salvación. En otras palabras, entrar a una relación santa es lo único que Dios nos pide para nuestra salvación.
«Al hacerlo», dice, es decir, al verdaderamente compartir un objetivo con otra persona, y así entrar en una relación santa con ella, «perdemos toda sensación de intereses separados». Ahí está. Por eso la relación santa es tan importante y tan crucial, porque en la relación santa perdemos toda sensación de intereses separados. El mismo criterio se da para lo que hace que una persona sea un maestro de Dios, en Capitulo 1 del Manual:
«Un maestro de Dios es todo aquel que decide serlo. Sus atributos consisten únicamente en esto: de alguna manera y en algún lugar ha elegido deliberadamente no ver sus propios intereses como algo aparte de los intereses de los demás. Una vez que ha hecho esto, su camino ha quedado establecido y su dirección es segura. Una luz ha entrado en las tinieblas.  Tal vez sea una sola luz, pero con una vasta. El maestro de Dios ha hecho un compromiso con Dios aunque todavía no crea en Él. Se ha convertido en un portador de salvación. Se ha convertido en un maestro de Dios» (M-1.1:1-8).
Como dije antes, si la separación es el único problema, entonces la pérdida de toda sensación de intereses separados junto con otra persona, es el inicio de la respuesta. La pérdida de intereses separados es la característica que define a una relación santa. O, para mirar la otra cara de la moneda, la unión para lograr un objetivo común es lo que hace que la relación sea santa; esa es su santidad.
Tenemos varios ejemplos en el material del Curso de lo que esta unión significa, o cómo es su apariencia. Con Helen y Bill, era aceptar el propósito común de encontrar una manera mejor de entablar las relaciones. Con el maestro y el alumno, es unirse con el propósito de aprender Un Curso de Milagros®. Con el terapeuta y el paciente, el objetivo común es encontrar la sanación, o liberarse de la culpa. Nota que ninguno de estos tres ejemplos incluye una relación romántica. Creo que en nuestra interpretación en común de la «relación santa», la hemos identificado falsamente con la relación romántica. Puede ser una relación romántica, por supuesto, pero esa es sólo una clase de «relación especial», y por lo tanto, sólo una clase de relación santa. Podemos tener una relación santa con nuestros amigos, con los miembros de nuestra familia, con nuestro vecino de al lado o con nuestros compañeros de trabajo.
Deseo subrayar nuevamente que esto es una unión mutua. Dice que «cada uno» debe compartir un objetivo común. No hace falta que el objetivo sea abiertamente espiritual.  El objetivo de Helen y Bill no parecía espiritual al principio, no para ellos.  Es posible que un terapeuta y su paciente ni siquiera crean en Dios cuando se unan con un propósito común.  Pero esa unión, no obstante, es una invitación abierta al Espíritu Santo para que esté presente en su relación. El Curso nos dice que tal vez no nos demos cuenta de lo que estamos aceptando cuando nos embarcamos en nuestra relación santa (T-18.III.4:11). El factor clave es que los dos hacen una elección deliberada, juntos, en la que no ven que sus intereses estén separados.
El punto que quiero subrayar aquí está, en realidad, en la segunda frase de esa cita del suplemento de Psicoterapia. Dice, «Sólo al hacer esto es posible trascender los estrechos límites que el ego impondría sobre el ser». Es decir, la única manera en que trascendemos los límites de nuestros egos individuales, es a través de la unión con otra persona en una relación santa. Es exactamente por eso que la relación santa es tan importante  en el sistema de pensamiento del Curso. ¡No puedes trascender tu ego solo! ¡El estar «solo» es la suma total de tu problema! ¿Cómo puedes aprender que tu ser no está limitado a los estrechos confines de tu propio ego si no te unes a otra persona, a fin de encontrar con ella que compartes el mismo Ser? Debes ver que la otra persona eres tú mismo. Sólo al compartir un objetivo con otra persona y perder tu sensación de tener intereses separados, puedes comenzar a emerger de tu separación y entrar en la unidad.
Si pensamos en esto con simple lógica, es obvio que sencillamente no hay otra manera de trascender nuestros egos y poner fin a nuestra condición separada.
La relación santa es un anticipo del Cielo.  El Cielo, dice el Curso, es la conciencia de unidad absoluta. En una relación santa, dos personas experimentan y manifiestan esa unidad aquí, en el sueño.
«En este mundo, el Hijo de Dios se acerca al máximo a sí mismo en una relación santa. Ahí comienza a encontrar la confianza que su Padre tiene en él. Y ahí encuentra su función de restituir las leyes de su Padre a lo que no está operando bajo ellas y de encontrar lo que se había perdido. Sólo en el tiempo se puede perder algo, pero nunca para siempre. Así pues, las partes separadas del Hijo de Dios se unen gradualmente en el tiempo, y con cada unión, el final del tiempo se aproxima aún más. Cada milagro de unión es un poderoso heraldo de la eternidad (T-20.V.1:1-6).
Es en la relación santa que encontramos nuestro Ser. En la relación santa volvemos a descubrir la certeza que tiene Dios en nosotros. En la relación santa encontramos nuestra función. Cada «unión» o cada relación santa, acerca el fin del tiempo. «Cada vez que nos unimos a un hermano con propósito santo, es un poderoso heraldo de eternidad».  Un «heraldo» es un precursor, como Juan el Bautista que iba delante de Jesús, anunciando su venida. La relación santa es un heraldo también; anuncia o prefigura cómo van a ser la eternidad y el Cielo. Podríamos decir que las relaciones santas son los heraldos anunciando el Segundo Advenimiento de Cristo.
En la sección del Libro de Ejercicios que discute el Segundo Advenimiento, se señala que el Segundo Advenimiento es el reconocimiento final de la unidad:
«La luz del perdón ilumina el camino del Segundo Advenimiento, porque refulge sobre todas las cosas a la vez y cual una sola. Y así, por fin, se reconoce la unidad». (L-pII.9.2:3-4)
«En esta igualdad se reinstaura a Cristo como una sola Identidad, en la Cual los Hijos de Dios reconocen que todos ellos son uno solo. Y Dios el Padre le sonríe a Su Hijo, Su única creación y Su única dicha». (L-pII.9.4:3-4)
En la relación santa, y en la unión que tal relación representa, hay una expresión de unidad, un precursor o anticipo o heraldo de unidad, que anuncia lo que es esa unidad y qué apariencia tiene.  Es «el primer eslabón de la conciencia de que la Filiación es una» (T-16.II.4:3). La relación santa está anunciando el Segundo Advenimiento de Cristo, al igual que Juan Bautista anunció la venida de Jesús al mundo.
“Cada heraldo de la eternidad anuncia el fin del pecado y del miedo. Cada uno de ellos habla en el tiempo de lo que se encuentra mucho más allá de éste. Dos voces que se alzan juntas hacen un llamamiento al corazón de todos para que se hagan de un solo latir. Y en ese latir se proclama la unidad del amor y se le da la bienvenida». (T-20.V.2:1-4)
De modo que la relación santa es importante porque proclama el advenimiento de la unión final de toda cosa viviente en Cristo. Aquí es donde comenzamos a encontrar nuestra Identidad. En una relación santa nos acercamos más a nuestro Ser. Y nuestras dos voces juntas se alzan para llamar a todos alrededor de nosotros a que permitan que sus corazones se hagan de un solo latir, como nuestros corazones.
La relación santa es un solo latido que proclama la unidad del amor. Es esta verdadera unidad de los dos corazones que laten cual uno, lo que constituye su santidad; esto es lo que lo hace un heraldo de cosas por venir, hablando en el tiempo de cosas que yacen más allá del tiempo.
«¡Piensa en lo que una relación santa te podría enseñar! En ella desaparece la creencia en diferencias. En ella la fe en diferencias se convierte en fe en la igualdad. Y en ella la percepción de diferencias se transforma en visión». (T-22.IN.4:1-4)
Hemos visto lo importante que es una relación santa, y eso es un tema central de todo el Curso. Nuestras relaciones son nuestra salvación, y no podemos encontrar a Dios por nuestra cuenta. Entonces, la pregunta parece formarse naturalmente en la mente:
¿Cómo encuentro a alguien que quiera tener una relación santa conmigo?
El Curso parece enseñar que comenzamos por un período de preparación, alistándonos para las relaciones santas, y que cuando estemos listos, encontraremos inevitablemente a esos compañeros en la relación santa. Por lo tanto, en realidad no tenemos que hacer nada para encontrar al socio correcto, sólo nos tenemos que preparar.
Robert, en un artículo sobre cómo se encuentran un maestro y un alumno, claramente presenta el hecho de que los alumnos comienzan a buscar a su maestro cuando el maestro está listo para aprender. Los mismos principios que se aplican a esta forma de relación santa en particular, se aplican a todas las relaciones. Inevitablemente encontraremos a los compañeros apropiados para nuestra relación santa en cuanto estemos listos para aprender de la relación santa. ¡Antes de ese momento probablemente ni siquiera los reconoceríamos si se nos cruzaran!
¿Tendríamos que estar buscando a nuestro socio en la relación santa? Bueno, el Manual dice que cuando el maestro está listo, los alumnos comienzan a buscarlo, así que aparentemente buscar es parte del proceso. Yo creo, sin embargo, que «buscar» no es el tipo de búsqueda que pensamos generalmente. Lo convertimos en una cosa especial; estamos buscando a ese ser especial. ¡Creo que debiéramos estar buscando compañeros en la relación especial todo el tiempo, en todos aquellos con los que nos cruzamos! Si cada relación está destinada a volverse santa, debiéramos mirar a cada uno como un compañero para la relación santa. Una relación santa puede durar unos pocos segundos o toda la vida; de modo que en todos los que nos cruzamos hay un candidato.
En el Capítulo 3 del Manual, leemos:
«No hay nadie de quien un maestro de Dios no pueda aprender, de manera que no hay nadie a quien él no pueda enseñar. Desde un punto de vista práctico, no obstante, es imposible que pueda llegar a conocer a todo el mundo, o que todo el mundo lo pueda encontrar a él.  Por lo tanto, el plan dispone que cada maestro de Dios establezca contactos muy específicos. En la salvación no hay coincidencias. Los que tienen que conocerse se conocerán, ya que juntos tienen el potencial para desarrollar una relación santa. Están listos el uno para el otro». (M-3.1:3-8)
En este mundo, dentro del tiempo, no podemos conocer a todos, de modo que se establecen «contactos muy específicos» para cada uno de nosotros. Hay un plan. Hay ciertas personas con quienes podemos desarrollar relaciones santas; y no hay accidentes. La frase clave, que pienso nos puede tranquilizar si estamos preocupados por cómo vamos a conocer al compañero apropiado para una relación santa, es ésta: «Los que tienen que conocerse se conocerán».  No hace falta preocuparse por ello: es un convenio ya pactado.
Nuevamente notemos que aquellos que se encuentran, se encuentran porque están listos el uno para el otro. Esto no significa que ya sean individuos maduros, completos. Tienen el potencial para una relación santa. Aunque sucede mucho cuando primero se hace esa elección inicial, esa unión de mentes, también hay que trabajar mucho, frecuentemente toda la vida (o varias vidas). Lo que es potencial, debe llegar a madurar para que la relación cumpla su función plenamente.
En conclusión, pienso que es importante que nos demos cuenta que Un Curso de Milagros® no es un camino solitario. De hecho, es la antítesis misma de un camino solitario. No podemos completar el programa del Curso por nuestra cuenta. Podemos aprender de todas nuestras relaciones, y la intención es que aprendamos. Podemos aprender y servir de la manera más completa dentro del contexto de una relación santa, que se vuelve una luz para el mundo. Ese es el potencial de cada relación. Y por lo tanto, vuelvo a la cita con que comenzó este artículo:T-8.III.4:1-5)

lunes, 28 de marzo de 2011

Ira

Capítulo 17: Ira
 221. Uno debe liberarse del odio. Uno debe abandonar el orgullo. Uno debe despojarse de todas las ataduras. El sufrimiento no toma al que controla la mente, el cuerpo y sus pasiones. 
222. A aquel que refrena el enfado que surge, de la misma manera que el que controla una cuadriga tambaleante, a ése llamo yo conductor. Los demás aguantan meramente las riendas . 
223. Conquista al hombre airado mediante el amor; conquista al hombre de mala voluntad mediante la bondad; conquista al avaro mediante la generosidad; conquista al mentiroso mediante la verdad. 
224. Uno debe decir la verdad y no ceder a la ira; si nos piden, hay que dar, aunque se posea poco; por medio de estas tres cosas, uno se hace merecedor de ir a la presencia de los dieses. 
225. Aquellos sabios que son inofensivos y siempre se controlan corporalmente van a un estado sin muerte, donde residen sin ningún sufrimiento . 
226. Se destruyen todas las contaminaciones de aquellos que siempre están vigilantes, que se autodisciplinan día y noche y que se esfuerzan totalmente en alcanzar el Nibbana. 
227. El que sigue es un hecho de siempre, Atula: culpan al que permanece en silencio, culpan al que habla mucho y culpan al que habla moderadamente. No dejan a nadie en el mundo sin culpar. 
228. No hubo nunca, ni habrá, ni hay ahora nadie, que pueda encontrarse en este mundo que deje de culpar o elogiar a otros. 
229. La sabiduría brota en aquel que se examina día a día, cuya vida es intachable, inteligente, arropado con el conocimiento y la virtud. 
230. ¿Quién podría culpar al que es como una pieza de refinado oro ? Incluso los dioses lo elogian; aun Brahma lo elogia. 
231. Uno debe refrenar la mala conducta del cuerpo y controlarlo. Abandonando la mala conducta del cuerpo, uno debe adiestrarse en su buena conducta. 
232. Uno debe refrenar la mala conducta del habla y controlarla. Abandonando la mala conducta del habla, uno debe adiestrarse en su buena conducta. 
233. Uno debe refrenar la mala conducta de la mente y controlarla. Abandonando la mala conducta de la mente, uno debe adiestrarse en su buena conducta. 
234. Los sabios se controlan en actos, en palabras y en pensamientos. Verdaderamente se controlan bien. 
  

El apego

Capítulo 16: Apego
 209. Aquel que se aplica a lo que debe ser evitado y no se aplica a lo que debe ser obtenido y abandona su búsqueda, abocándose a los placeres, envidiará al que ha procedido de modo contrario.
210. No identificarse con lo que es agradable ni identificarse con lo que es desagradable; no mirar a lo que es placentero ni a lo que es displacentero, porque en ambos lados hay dolor.
211. Evita la identificación con lo querido, porque la separación de ello representa dolor; las ataduras no existen para aquel que no hace diferencias entre querido y no querido.
212. Del placer nace el sufrimiento; del placer nace el miedo. Para aquel totalmente libre de placer no hay dolor, y mucho menos miedo.
213. Del deseo surge el dolor; del deseo surge el miedo. Para aquel que está libre de deseo ni hay dolor ni mucho menos miedo.
214. Del apego surge el sufrimiento; del apego surge el miedo. Para aquel que está libre de apego ni hay dolor ni mucho menos miedo.
215. De la avidez surge el sufrimiento; de la avidez surge el miedo. Para aquel que está libre de avidez ni hay dolor ni mucho menos miedo.
216. Del aferramiento surge el sufrimiento; del aferramiento surge el miedo. Para aquel que esta libre de aferramiento ni hay dolor ni mucho menos miedo.
217. El que es perfecto en virtud y Visión Cabal está establecido en la Doctrina, dice la verdad y cumple su deber y es venerado por la gente.
218. El que ha desarrollado el anhelo por lo Incondicionado tiene la mente motivada y no condicionada por los placeres materiales, es denominado uno que No-retorna.
219. Un hombre ausente por largo tiempo y que vuelve estando a salvo, recibe la mejor bienvenida de sus parientes y amigos.
220. Del mismo modo, los buenos actos que se efectúan en esta existencia recibirán la mejor bienvenida en la próxima, como el vecino recibe al ser querido que vuelve. 

La atención .EL DHAMMAPADA

Capítulo 2: La Atenciónvolver
21. La atención es el camino hacia la inmortalidad; la inatención es el sendero hacia la muerte. Los que  están atentos no mueren; los inatentos son como si ya hubieran muerto. 22. Distinguiendo esto claramente, los sabios se establecen en la atención y se deleitan con la atención,  disfrutando del terreno de los Nobles. 
23. Aquel que medita constantemente y persevera, se libera de las ataduras y obtiene el supremo Nibbana. 
24. Gloria para aquel que se esfuerza, permanece vigilante, es puro en conducta, considerado, autocontrolado, recto en su forma de vida y capaz de permanecer en creciente atención. 
25. A través del esfuerzo, la diligencia, la disciplina y el autocontrol, que el hombre sabio haga de sí mismo una isla que ninguna inundación pueda anegar. 
26. El ignorante es indulgente con la in atención; el hombre sabio custodia la atención como el mayor tesoro. 
27. No os recreéis en la negligencia. No intiméis con los placeres sensoriales. El hombre que medita con  diligencia, verdaderamente alcanza mucha felicidad. 
28. Cuando un sabio supera la inatención cultivando la atención, libre de tribulaciones, asciende al  palacio de la sabiduría y observa a la gente sufriente como el sabio montañero contempla a los  ignorantes que están abajo. 
29. Atento entre los inatentos, plenamente despierto entre los dormidos, el sabio avanza como un corcel  de carreras se adelanta sobre un jamelgo decrépito. 
30. Por permanecer alerta, Indra se impuso a los dioses. Así, la atención es elogiada y la negligencia subestimada. 
31. El monje que se deleita en la atención y observa con temor la inatención, avanza como el fuego, superando todo escollo grande o pequeño. 
32. El monje que se deleita en la atención y observa con temor la inatención, no es tendente a la caída. Está en presencia del Nibbana.  

El sufrimiento EL DHAMMAPADA

Capítulo 1: Versos gemelos 
1. Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. 
Si uno habla o actúa con un pensamiento impuro, entonces el sufrimiento le sigue de la misma manera que la rueda sigue la pezuña del buey... 

2. Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. 
 Si uno habla o actúa con un pensamiento puro, entonces la felicidad le sigue como una sombra que jamás le abandona. 

3. "Me maltrató, me golpeó, me derrotó, me robó". El odio de aquellos que almacenan tales pensamientos jamás se extingue. 
4. "Me maltrató, me golpeó, me derrotó, me robó". Quienes no albergan tales pensamientos se liberan del odio. 
5. El odio nunca se extingue por el odio en este mundo; solamente se apaga a traves del amor. Tal es una antigua ley eterna. 
6. Muchos desconocen que al disputar, perecemos; pero aquellos que lo comprenden, refrenan por completo sus disputas. 
7. Al que vive apegado al placer, con los sentidos irrefrenados, sin moderación en la comida, indolente, inactivo, a ese Mara lo derriba, como el viento derriba a un árbol débil. 
8. Al que vive consciente de las impurezas, con los sentidos refrenados, moderado en la comida, lleno de fe, lleno de sustentadora energía, a ese Mara no lo derribará, como el viento no derribará a la montaña. 
9. Quienquiera que sea que carezca de autocontrol y no permanezca en la verdad, aunque se vista con la túnica amarilla, no es merecedor de ella. 
1O. El que se ha liberado de toda mancilla, está establecido en la moralidad y se curte en el autocontrol y la verdad, tal es merecedor de la túnica amarilla. 
11. Los que imaginan lo no esencial como esencial y lo esencial como no esencial, debido a tan equivocado juicio nunca llegan a lo Esencial (Nibbana, el supremo refugio más allá de las ataduras). 
12. Pero aquellos que ven lo esencial en lo esencial y lo inesencial en lo inesencial, debido a su correcta visión, perciben la esencia. 
13. Así como la lluvia penetra en una casa mal techada, la avidez penetra en una mente no desarrollada. 
14. Así como el agua no penetra en una casa bien techada, la avidez no penetra en una mente bien desarrollada. 
15. El malhechor se lamenta ahora y se lamenta después. Se lamenta tanto aquí como allí. Siempre se lamenta y sufre percibiendo la impureza de sus propios actos. 
16. El bienhechor se regocija ahora y se regocija después. Tanto aquí como allí se regocija. Se regocija; se regocija enormemente, percibiendo la pureza de sus propios actos. 
17. Sufre ahora y sufre después. Sufre en ambos estados. «He actuado mal», se dice sufriendo. Además, sufre abocándose a un estado mas doloroso. Así el que mal obra. 
18. Goza ahora y goza después. En ambos estados es verdaderamente feliz. «He actuado bien, se dice feliz. Además, abocándose a un apacible estado es feliz. Así el que bien obra. 
19. Aunque uno recite muy a menudo las escrituras, si es negligente y no actúa en consecuencia, es como el vaquero que cuenta las vacas de los otros. No obtiene los frutos de la Vida Santa. 
20. Aunque uno recite poco las escrituras, si se conduce según la Enseñanza, abandonando el deseo, el odio v la ilusión, provisto con una mente bien liberada y no apegándose a nada ni aquí ni después, obtiene los frutos de la Vida Santa. 

domingo, 6 de febrero de 2011

Don:Profecía.

Hemos decidido llamar este primer don en la lista de Romanos 12 "el don de percepción". La versión Reina Valera utiliza la palabra "profecía". Sin embargo, como una misma palabra se utiliza en las otras dos listas de dones en el Nuevo Testamento, sería más fácil confundirla con el don de manifestación de profecía o con el don ministerial de profeta.
   Además, la palabra "profecía" en nuestro vocabulario actual tiene muchas connotaciones, tanto positivas como negativas.  Nos pareció que una palabra nueva y fresca eliminaría toda confusión.
   La palabra griega para "profecía" en el versículo seis es prophetaria, relacionada a profeta, la cual de acuerdo con la concordancia Strong´s Exhuaustive Concordance, significa "un orador inspirado". Una de sus raíces es la palabra phemi, que significa  "mostrar o dar a conocer sus pensamientos, hablar, decir o afirmar".
   De acuerdo con los estudiosos de la Biblia, la idea prominente de profecía en el Nuevo Testamento no es predicción, sino "la pronunciación inspirada de una advertencia, una exhortación, una palabra de instrucción o un juicio; la manifestación de los secretos del corazón"
   En el contexto específico de los dones motivacionales vemos que la palabra se refiere a alguien que tiene una sensibilidad especial para percibir la voluntad de Dios, y luego proclamar la, o, dependiendo de la dirección de Dios, orar para que se cumpla.
  De modo que el tiene el don de percepción es alguien que fácilmente percibe, ora, proclama y promueve la voluntad de Dios.      

Características del Don de Profecía:
  •       Rápidamente identifica lo bueno de lo malo, y va contra lo malo.
  •       Ve todo blanco y negro, nada de áreas grises. 
  •       Fácilmente percibe el carácter de los individuos y de grupos.
  •       Anima al arrepentimiento que produce buenos frutos.
  •       Cree que el aceptar las dificultades producirá un positivo quebrantamiento personal.
  •        
        Tiene solo pocos amigos cercanos.
  •     
  •       Opera en principios espirituales.
  •       Es muy persuasivo en su forma de hablar.
  •       Se aflige profundamente por los pecados de otros.
  •       Esta de acuerdo en ver sus áreas pecaminosas y ser corregido.
  •      Desea sobre todo que el plan de Dios funcione en todas la situaciones.
  •      Fuertemente promueve el crecimiento espiritual de grupos e individuos.
  •      Tiene un corazón de intercesión. (Ora por otros)
  •      Tienen a examinarse a si mismo.
  •      Tiene una fuerte opinión y convicción.
  •      Tiene estrictos estándar en su personalidad.
  •      Desea el obedecer a Dios a toda costa.

Problemas del Don de Profecía
  •       Tiende a dar juicio y ser terco.
  •       Es insistente en tratar de hacer otros y grupos maduren espiritualmente.
  •       Es intolerante en opiniones y puntos de vistas que difieren de suyo.
  •       Es duro en si mismo.
  •       Exponer pecado sin restaurar.
  •       Salta a conclusiones rápidamente.
  •       Áspero en reaccionar algunas veces.
  •       Comunica condenación fácilmente.
  •       Falta de tacto al corregir.
Gracias indubiblia!

Don:Exhortación

El que tiene el don de enseñanza se dirige al cerebro de sus oyentes; en cambio, quien tiene el don de exhortación se dirige a su corazón. No es tanto el contenido de una enseñanza que el exhortador quiere comunicar, sino más bien cómo ese contenido puede ser usado de manera eficaz en la vida de las personas.
   Cada uno de los dones puede enseñar, pero quien tiene el don de exhortación es el maestro más interesante y ameno. Todos sus esfuerzos está dirigidos a edificar y animar a otras personas. Hubiéramos podido llamar a esta persona "el que anima".  De hechos, la palabra griega parakleis significa "una llamado a estar junto a otro para ayudar" denotando tanto exhortación como ánimo.
      
Características del Don de Exhortación: 
  •       Le gusta animar a otros que vivan victoriosamente.
  •       Comprometido al crecimiento espiritual.
  •       Capaz de ver la raíz de problema.
  •       Da esperanza para soluciones.
  •       Capaz de ver problemas como ventajas.
  •       El deseo de ser transparente.
  •       Gana la sabiduría por las experiencias.
  •       Deseos de compartir cara a cara.
  •       Prefiere aplicar verdad más bien que investigarla.
  •       Le gusta prescribir pasos exactos de la acción para ayudar a crecimiento personal.
  •       Anima a otros que desarrollen los sus ministerios personales.
  •       Encuentra verdad en experiencia y vitalidad con las Escrituras.
  •       Dejara el asesoramiento personal si no hay ningún esfuerzo de cambiar.
  •       Ve pruebas como oportunidades para crecer.
  •       Acepta a gente sin juzgarlas.
  •       Toma decisiones fácilmente.
  •       Desea aclarar problemas con otros rápidamente.
  •       Espera mucho de si mismo y de otros.
  •       Necesita sugerencias de otros para ideas y pensamientos.

Problemas del Don de Exhortación
  •       Tiende a interrumpir a otros en impaciencia para ayudar.
  •       Puede ser "preciso y seco" en prescribir pasos de acción para ayudar.
  •       Es persistente en  opiniones.
  •       Orgulloso de resultados visibles.
  •       El comienzo lo proyecta prematuramente.
  •       Comparte ilustraciones privadas.
  •       Fija metas poco realistas.
  •       Se rinde con personas que no colaboren.    






Gracias Indubiblia!!!!

miércoles, 26 de enero de 2011

Del ego al corazón .Parte 3

Liberando lo viejo

 

La transición desde la conciencia basada en el ego a la conciencia basada en el corazón progresa a lo largo de un número de etapas.

1.
Estar insatisfechos de lo que la conciencia basada en el ego tiene para ofrecerles, anhelar ‘algo más’: el comienzo del final.
2.
Comenzar a ser conscientes de sus ataduras a la conciencia basada en el ego, reconocer y liberar las emociones y pensamientos que van con ella: la mitad del final.
3.
Permitir que mueran dentro de ustedes las viejas energías basadas en el ego, eliminando el capullo, siendo su nuevo ser: el final del final.
4.
El despertar dentro de ustedes de la conciencia basada en el corazón, motivada por amor y libertad; ayudar a otros a hacer la transición.

Ahora hablaremos de la etapa tres. Pero antes de hacerlo, queremos señalar que la transición no ocurre a lo largo de un camino recto y lineal. Hay momentos en el cual ustedes retroceden a una etapa que ya había sido dejada atrás. Pero ese retroceso puede más tarde conducirlos hacia un gran paso hacia delante. Por lo tanto, los desvíos pueden resultar ser atajos. Además, cada camino espiritual del alma es único e individual. Por consiguiente, este esquema que les estamos proporcionando, de cuatro etapas diferentes, debería concebirse simplemente como un modo de resaltar algunos de los puntos transformantes en el proceso. Los esquemas y las categorías son meros instrumentos que hacen visible una realidad que no puede ser capturada por la mente (la parte mental de ustedes).

Después de que ustedes han aceptado sus heridas internas y han sanado las partes traumáticas de su conciencia, como hemos descrito en el capítulo previo, su energía cambia. Ustedes están liberando lo más viejo de ustedes. Están creando espacio para un modo de ser y de experimentar completamente nuevo. En este capítulo, nos gustaría explicar qué sucede energéticamente cuando ustedes liberan la conciencia centrada en el ego. Lo que sucede energéticamente cuando ustedes se trasladan desde la dominación del ego a la conciencia basada en el corazón es que el chakra cardíaco toma precedencia sobre el deseo del tercer chakra.

Los chakras son ruedas giratorias de energía localizadas a lo largo de su espina dorsal. Estos centros energéticos están todos relacionados a un tema de vida particular, por ejemplo ‘espiritualidad’ (chakra de la corona), comunicación ‘chakra de la garganta’, o ‘las emociones’ (chakra del ombligo). Los chakras en cierto punto son parte de la realidad material, ya que están relacionados con lugares específicos en su cuerpo. Pero no son visibles al ojo físico, por lo tanto podrían decir que se extienden entre el espíritu y la materia; ellos tienden un puente en la brecha. Forman el punto de entrada del espíritu (su conciencia del alma), permitiéndole a ella tomar forma física y crear las cosas que están sucediendo es sus vidas.

El chakra del corazón, localizado en el centro de su pecho, es la residencia de la energía del amor y la unidad. El corazón lleva las energías que unifican y armonizan. Cuando ustedes prestan atención a este centro por un rato, pueden sentir calidez o algo abriéndose. Si ustedes no sienten nada, simplemente déjenlo y tal vez traten en otro momento.

El chakra debajo del corazón es llamado ‘el plexo solar’ y está localizado cerca de su estómago. Es la residencia del deseo. Es el centro que enfoca su energía a la realidad física. De este modo, es el chakra que está conectado con cuestiones de creatividad, vitalidad, ambición y poder personal.

El ego y el deseo están muy relacionados uno con otro.
La facultad del deseo les permite enfocarse en algo, ya sea dentro o fuera. Sus percepciones de la realidad, tanto de ustedes como de otros, está muy influenciada por lo que ustedes quieren, por sus deseos. Sus deseos a menudo están entreverados con miedo. Frecuentemente ustedes quieren algo porque sienten que tienen necesidad de eso; debajo hay un sentimiento de falta o necesidad. Debido al miedo que está presente en mucho de sus deseos, el plexo solar es a menudo dirigido por la energía del ego. El ego especialmente se expresa a sí mismo a través del plexo solar.

A través de la facultad del deseo, el ego literalmente presiona la realidad.
La realidad tiene que ser forzada a lo que el ego quiere que ustedes crean. El ego trabaja desde un conjunto de presunciones básicas acerca de cómo trabaja la realidad, las cuales están todas basadas en el miedo. Les presenta a ustedes un cuadro de la realidad altamente selectivo, ya que su modo de ver es prejuiciado hacia sus propias necesidades y miedos. Además, tiene que juzgar todo lo que observa. No hay espacio para simplemente observar las cosas. Todo tiene que ser dividido en categorías, tiene que ser etiquetado como correcto o incorrecto.

Cuando ustedes viven desde el corazón, no hay un conjunto firme de creencias con el cual ustedes interpreten o valoren los hechos. Ustedes ya no sostienen fuertes convicciones en algo. Han pasado a ser más un observador.
Ustedes postergan las críticas morales de cualquier clase, ya que ustedes sienten que pueden no haber comprendido todo lo que hay para comprender de la situación. Las críticas siempre tienen algo definitivo acerca de ellos; pero el corazón no está interesado en definiciones. Siempre trata de ir más allá de lo que parece definir y definido. El corazón es abierto, explorador, y dispuesto a re examinar, dispuesto a perdonar.

Cuando ustedes usan el poder del deseo centrado en el ego, pueden sentir algo empujando en su chakra del plexo solar. Usar su deseo de este modo es un suceso energético, del cual pueden ser concientes, si lo quieren. Siempre que sientan este empuje, acompañado de un fuerte deseo de que las cosas sean a su modo, ustedes están intentando moldear la realidad a sus deseos. Están tratando de forzar sus creencias sobre la realidad.
Cuando ustedes actúan desde el corazón, siguen el flujo de las cosas tal como se presentan; no están empujando o forzando.
Si ustedes trabajan muy duro para lograr algo, y fallan en alcanzar sus metas una y otra vez, por favor pregúntense desde qué chakra, desde qué centro energético, ustedes están haciendo eso. También, pueden volcarse a su corazón y preguntar por qué esto no está funcionando o por qué tienen que poner tanta energía en esto.
A menudo ustedes tratan de lograr ciertas metas, sin haber ido dentro verdaderamente y haber revisado con su corazón si esto realmente les sirve en su camino interior hacia la sabiduría y la creatividad. También, incluso si sus metas representan sus deseos más profundos sentidos desde el corazón, pueden tener expectativas irreales con respecto al marco de tiempo en el cual las cosas sucederán. Ustedes pueden estar en una línea de tiempo que no es la del corazón sino la del deseo personal.

Hay un ritmo natural en todas las cosas, y este no necesariamente tiene la velocidad que ustedes piensan que es conveniente. La realización de sus metas necesita cambio de energía. El cambio de energía frecuentemente lleva más tiempo de lo que ustedes esperan o desean para eso. De hecho, el cambio de energía es nada más que ustedes cambiando.

Cuando ustedes hayan alcanzado sus metas, no serán nunca más ustedes. Ustedes llegarán a ser una versión expandida de su ser actual, llenos de más sabiduría, más amor, y más poder interior.
El tiempo que lleva cumplir sus metas es el tiempo que lleva cambiar su conciencia de tal modo que su realidad deseada pueda entrar a su realidad actual. Por lo tanto, si ustedes quieren acelerar las cosas, enfóquense en ustedes, y no tanto en la realidad.

Con frecuencia, ustedes necesitan liberar sus metas, para abrirse a recibir. Esto suena paradójico. Pero en realidad solo estamos diciendo que ustedes necesitan aceptar completamente su realidad actual, antes de que puedan avanzar a una nueva. Si ustedes no aceptan su realidad actual, y se están agarrando de sus metas en un modo tenso, no se están moviendo hacia delante.

Nada dejará su realidad, a menos que ustedes lo amen. Amar es igual a “dejar en libertad”.
A menos que ustedes abracen su realidad actual y la acepten como su creación, ésta no podrá dejarlos, porque están negando parte de ustedes mismos. Están diciendo “no” a la parte de ustedes que ha creado esta realidad para ustedes. Ustedes quisieran cortar esta parte indeseada de ustedes y moverse hacia delante.
Pero no pueden crear una realidad más amorosa desde el odio a sí mismos. No pueden “desear que ustedes” estén en una nueva realidad empujando partes indeseadas a un lado. El poder del deseo no les sirve a ustedes aquí.
Lo que ustedes necesitan es entrar en contacto con su corazón. Las energías de la comprensión y la aceptación son los verdaderos bloques de una realidad nueva y más satisfactoria.
Cuando ustedes interaccionan con la realidad desde el corazón, dejan ser a la realidad. No tratan de cambiarla; simplemente y cuidadosamente observan lo que es.

Cuando el corazón pasa a ser el administrador de su ser, el centro del deseo (el plexo solar) lo seguirá. El ego (o la facultad del deseo) no será eliminado, ya que éste naturalmente cumple el rol de trasladar la energía desde el nivel de la conciencia al nivel de la realidad física. Cuando esta translación o manifestación es guiada por el corazón, la energía del deseo crea y fluye sin esfuerzo. Ningún empuje o esfuerzo está involucrado. Aquí es cuando ocurre la sincronicidad: una remarcable coincidencia de sucesos, que favorecen mucho la realización de sus metas. A ustedes les parece milagroso cuando las cosas trabajan juntas de este modo. Pero en realidad esto es lo que sucede todo el tiempo cuando crean desde el corazón. Sin esfuerzo es el rasgo de crear desde el corazón.



Creando su realidad desde el corazón

La verdadera creatividad no está basada en la determinación y fuerte voluntad sino en un corazón abierto. Estar abierto y receptivo a lo nuevo y desconocido es vital para ser un verdadero creador.
Una llave para la verdadera creatividad, entonces, es la capacidad de no hacer nada; rehusarse a hacer, fijar, focalizar. Es la habilidad de colocar a su conciencia en un modo totalmente receptivo pero alerta.
Únicamente no sabiendo, dejando las cosas abiertas, ustedes crean un espacio para que algo nuevo entre a su realidad.

Esto es contrario a lo que mucha literatura de la nueva era dice acerca de ‘crear su propia realidad’. Es verdad que ustedes crean su realidad todo el tiempo. Su conciencia es creativa sean o no sean concientes de ello. Pero cuando ustedes quieren crear su realidad conscientemente, como muchos libros y terapias les enseñan, es esencial comprender que la forma más poderosa de crear no está basada en el deseo (siendo activo) sino en el autoconocimiento (siendo receptivo).

Todo cambio en el mundo material, por ejemplo en el área de trabajo, relaciones o su entorno material, es un reflejo de cambios a nivel interno. Es sólo cuando se completan los procesos de transformación interna que la realidad material puede responder reflejándoselos a ustedes cambiando las circunstancias en su vida.
Cuando ustedes tratan de crear desde el deseo, por ejemplo focalizándose o visualizando sus metas todo el tiempo, ignoran la transformación interior que es el primer prerrequisito  para el cambio. Ustedes están creando de un modo artificial, y están a destinados desilusionarse. No están creando desde lo profundo de sus almas.
El alma les habla en momentos de silencio. Ustedes escuchan verdaderamente su voz cuando no saben nada más. A menudo el alma habla muy claramente a veces cuando se entregan y se dan por vencidos.
Lo que sucede cuando ustedes se entregan y se desesperan es que se abren a lo nuevo. Ustedes liberan todas sus expectativas, y son verdaderamente receptivos a lo que es.

La desesperación es causada por la fuerte creencia de que ustedes sabían lo que debería suceder en sus vidas. Cuando la realidad falla en responder a esta creencia, ustedes se desilusionan e incluso se desesperan en algún punto. De todos modos, si ustedes entregan las fuertes expectativas y se atreven a estar abiertos a lo nuevo, no tienen que alcanzar nuevamente este punto de desesperación antes de entrar en contacto con su alma. Ustedes todavía pueden volverse receptivos y abiertos a lo que ella les dice, sin tener que desilusionarse antes.

Siempre que ustedes ‘sepan exactamente lo que quieren’, están con frecuencia limitando las posibilidades que están energéticamente disponibles para ustedes. Esta nueva realidad que ustedes están ansiando, ya sea un trabajo, una relación o mejor salud, contiene muchos elementos que ustedes desconocen. A menudo ustedes piensan que lo que ustedes desean es algo que ustedes conocen (un lindo trabajo, una pareja amorosa), proyectado en el futuro. Pero esto no es así. Lo que ustedes están realmente haciendo al crear una nueva realidad es ir fuera de sus propios bordes –psicológicos-. Y ustedes no pueden saber ahora lo que yace más allá de estos bordes. Ustedes pueden percibir claramente que hay algo muy deseable ahí, pero ustedes no tienen que limitarlo focalizándolo o visualizándolo. Ustedes simplemente pueden buscarlo con un sentimiento de apertura y curiosidad.

Realmente, para crear la realidad más deseable para ustedes, la auto-aceptación es mucho más importante que focalizar sus pensamientos o sus deseos. Ustedes no pueden crear algo que no son. Ustedes pueden recitar mantras miles de veces y crear muchas imágenes positivas en su mente, pero siempre que éstas no reflejen lo que ustedes realmente sienten (por ejemplo ira, depresión, intranquilidad), no crean nada más que duda y confusión. (“Yo estoy trabajando tan  duro pero no sucede nada”).

La auto-aceptación es una forma de amor. El amor es el imán más grande para los cambios positivos en sus vidas. Si ustedes se aman y se aceptan por lo que son, atraerán circunstancias y personas que reflejarán su amor propio. Es tan simple como eso.
Sientan su propia energía, todos sus sentimientos. Sientan cuán hermosos y sinceros son ahora mismo, con todas sus luchas y pesares. Ustedes SON hermosos, con todas sus ‘imperfecciones’ y ‘faltas’. Y esa es la única realización que cuenta.
Abracen lo que son, relájense con ustedes mismos, puede que vean ‘sus muchos desperfectos’ con sentido de humor. La perfección no es una opción que ustedes conozcan. Es solo una ilusión.

Crear su realidad desde el corazón es reconocer su Luz, aquí y ahora. Al reconocerla, al volverse concientes de ella, ustedes están sembrando una semilla que crecerá y tomará forma en el nivel físico.

Cuando Dios los creo a ustedes como almas individuales, ella no ejerció su Voluntad. Ella simplemente fue Ella misma y en algún punto sintió que había algo ‘ahí afuera’ que merecía ser explorado. Ella no sabía exactamente qué era, pero la hizo sentir a ella un poco como enamorada. Y ella asumió sin posterior alharaca que merecía experimentar esta nueva y provocativa realidad. Ella también estaba un poco enamorada de sí misma.
Y entonces ustedes tomaron forma como almas individuales y Dios comenzó a experimentar la vida a través de ustedes. Cómo sucedió todo esto – los detalles del proceso de la creación- realmente Dios no se preocupó por eso. Ella simplemente se amó a sí misma y estuvo abierta al cambio. Y estos son realmente los únicos elementos requeridos para que ustedes creen su propia realidad perfecta: amor propio y buena voluntad para aventurarse a lo nuevo.



Adaptándose a vivir desde el corazón

Crear desde el corazón es más poderoso y requiere menos esfuerzo que crear desde el ego. Ustedes no se tienen que preocupar por los detalles; sólo necesitan estar abiertos a todo lo que es, tanto dentro como fuera.

Con esta apertura, ustedes pueden de vez en cuando sentir un cierto tirón. Pueden sentirse conducidos hacia ciertas cosas. Este tirón es realmente el silencioso susurro de su corazón; es su intuición. Cuando ustedes actúan desde la intuición, están siendo tironeados, en lugar de empujar. Ustedes no actúan hasta que sienten en el nivel interno que es apropiado actuar.
Ya que ustedes están mucho más acostumbrados a empujar, por ejemplo usando su deseo para crear cosas, el cambio energético del ego al corazón es totalmente un desafío para ustedes. El cambio requiere una tremenda ‘desaceleración’. Para realmente entrar en contacto con el flujo de su intuición, su conciencia tiene que hacer un esfuerzo para “no hacer”, para dejar que todo sea. Esto se opone mucho a lo que ustedes piensan y están acostumbrados. Ustedes están mucho más habituados a basar sus acciones sobre los pensamientos y fuerza de voluntad. Ustedes dejan que sus pensamientos determinen sus metas y usan su deseo para realizarlas. Esto es totalmente lo opuesto a crear desde el corazón.

Cuando ustedes viven desde el corazón, escuchan a su corazón y luego actúan conforme a eso. Ustedes no piensan, escuchan, con una conciencia alerta y abierta a lo que su corazón les dice. El corazón habla a través de sus sentimientos, no a través de su mente. La voz de su corazón puede ser mejor oída cuando ustedes se sienten tranquilos, relajados y arraigados.

El corazón les muestra el camino hacia la realidad más amorosa y alegre para ustedes en este momento. Sus susurros y sugerencias no están basados en el pensamiento racional. Ustedes pueden reconocer la voz del corazón por su delicadeza y el toque de alegría en ella. La delicadeza está en ella porque el corazón no impone; no hay condiciones prendidas a sus sugerencias. Su “propio corazón” no está atado a sus decisiones y los ama hagan lo que hagan.

Vivir desde el corazón no significa que ustedes se vuelvan pasivos o letárgicos. Dejar que las cosas sean, sin calificarlas como correctas o incorrectas, sin arrastrarlas a un modo más que a otro, requiere mucha fuerza. Es la fuerza de estar totalmente presente, de afrontar todo lo que hay y solo observarlo. Ustedes pueden sentirse vacíos, o depresivos, o nerviosos, pero no tratan de alejar estas cosas. Todo lo que hacen es rodearlos con su conciencia.

Ustedes no comprenden el verdadero poder de su conciencia. Su conciencia está hecha de Luz. Cuando ustedes sostienen algo en su conciencia, esto cambió a causa de eso. Su conciencia es una fuerza sanadora, si ustedes no la atan con su pensamiento y su adicción a ‘hacer’.

Sus vidas están llenas de la dictadura de la mente y el deseo, la primacía de pensar y hacer.
Noten que tanto la mente como el deseo trabajan con normas generales. Existen normas generales de pensamiento lógico: son las normas de la lógica. Existen estrategias generales para materializar: existen normas de “dirección de proyecto”.
Pero son todos dogmas generales. Las pautas generales y las normas siempre tienen un componente mecánico.  Ellas son aplicables a todos o a la mayoría de los casos individuales; de otro modo serían de poca utilidad.
Ahora, la intuición trabaja de manera diferente. La intuición siempre está hecha a la medida de una persona, de un momento particular. Es altamente individualista. Por lo tanto no puede ser sujetada al análisis racional o a reglas generales.
Por lo tanto, vivir y actuar de acuerdo a su intuición pide un elevado nivel de confianza, porque sus elecciones están basadas solamente en lo que ustedes sienten que es correcto, en lugar de lo que las normas de otras personas dicen que es correcto.

Vivir desde el corazón entonces les pide no sólo que liberen el hábito de usar excesivamente su mente y el poder de su deseo; también los desafía a verdaderamente confiar en ustedes mismos.

Llevará tiempo aprender a escuchar su corazón, en confiar en sus mensajes, y a actuar de acuerdo a ellos. Pero más hagan, más van a entender que sólo abandonando sus preocupaciones y dudas a la sabiduría de su propio corazón es como encontrarán paz interior.

Cuando ustedes continúen por este camino, y entren a la tercera etapa de la transformación desde el ego al corazón, hallarán paz interior por primera vez. Ustedes se dan cuenta de que es el impulso a controlar la realidad a través del pensamiento y el deseo lo que los pone inquietos y ansiosos.

Cuando ustedes liberan el control, permiten que se despliegue la magia de la vida. Todo lo que tienen que hacer es escuchar. Estén alertas a lo que está sucediendo en sus vidas, a qué sentimientos tienen sobre otras personas, a qué sueños y deseos tienen. Cuando ustedes están alertas a lo que está sucediendo dentro de ustedes, la realidad les otorgará toda la información que necesitan para actuar apropiadamente.

Por ejemplo, ustedes pueden ser concientes de un deseo en su corazón por una relación amorosa, en la cual ustedes se comuniquen verdaderamente con el otro. Si ustedes solo detectan y aceptan este anhelo, sin tratar de hacer algo acerca de ello, ustedes estarán asombrados de cómo el universo les responderá. Pero sin dirigir ninguna conclusión, sólo sosteniendo el anhelo en la Luz de su conciencia, su llamado será escuchado y respondido. Puede llevar más tiempo de lo que ustedes esperan, porque hay cambios energéticos que tienen que tomar lugar antes de que ciertos anhelos puedan ser cumplidos. Pero ustedes son los maestros, los creadores de su realidad energética.
Si ustedes la crean desde el miedo, la realidad les responderá de acuerdo a él. Si ustedes la crean desde la confianza y la entrega, recibirán todo lo que desean y más.

Por preguntas o información, contáctenos en


sgusella@gmail.com








spectrum1.jpg - 1288 Bytes
© Pamela Kribbe 2004
www.jeshua.net/esp

Traducción: Sandra Gusella
Página original en inglés: http/www.jeshua.net/lightworker/jeshua8.htm