La Hermandad de las Flores

A todos los corazones que laten en unidad perfecta con la creación infinita...
Para todas las Mujeres de Milagros que nos unimos en una Hermandad de sabiduría para despertar a la Mente Pura a través de la inteligencia innata del corazón!
Bienvenidas y bienvenidos!!!



El jardín encantado

El jardín encantado
Este es un espacio para difundir los principios espirituales y filosoficos de Edwuard Bach y de Un Curso de Milagros. También por este medio es mi intención compartir la nueva medicina que despierta a la Mente Pura en el espacio sagrado de tu corazón:Milagros El Sendero de la Belleza.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

El Sutra del Diamante

El Sutra del Diamante

Vajracchedika Prajna Paramita



  (1) Esto es lo que he oído. Una mañana, cuando el Buddha estaba cerca de Shravasti, en el bosque de Jeta, en el estado de Anathapindika, Él y Su congregación de mil doscientos cincuenta monjes fueron a la ciudad para mendigar el desayuno; cuando regresaron y terminaron de comer guardaron las túnicas y los cuencos y se lavaron los pies. Entonces el Buddha tomó Su asiento y los demás se sentaron ante él.
(2) De entre la asamblea se levantó el Venerable Subhuti. Se desnudó el hombro derecho, se arrodilló sobre su rodilla derecha, y juntando las palmas de las manos se inclinó ante el Buddha. "¡Señor! -dijo- ¡Tathagata! ¡Honorado-por-todo-el-mundo! ¡Qué maravilloso es que seamos protegidos e instruidos por Su misericordia! Señor, cuando hombres y mujeres anuncian su deseo de seguir el Camino del Bodhisattva, y nos preguntan cómo deberían proceder, ¿qué deberíamos decirles?"
(3) "¡Bien Subhuti! -contestó el Buddha- cuando alguien dice, '¡Quiero seguir el Camino del Bodhisattva porque quiero salvar a todos los seres; sin importarme que sean criaturas que hayan sido formadas en un útero o incubadas en un huevo; que sus ciclos vitales sean tan observables como el de los gusanos, insectos o mariposas, o que aparezcan tan milagrosamente como las setas o los dioses; que sean capaces de pensamientos profundos, o de ningún tipo de pensamientos; hago el voto de conducir a cada uno de los seres al Nirvana; y hasta que no estén todos allí seguros, no recogeré mi recompensa y entraré en el Nirvana.!' entonces, Subbhuti, debes recordar como uno-que-ha-tomado-los-votos, que incluso si tal incontable número de seres fueran liberados, en realidad ningún ser habría sido liberado. Un Bodhisattva no se aferra a la ilusión de una individualidad separada, una entidad egótica o una identificación personal. En realidad no hay "yo" que libere, ni "ellos" que sean liberados.
(4) "Además, Subhuti, un Bodhisattva debe estar liberado de todo deseo, ya sea de ver, oir, oler, tocar o gustar algo, o de conducir multitudes hacia la iluminación. Un Bodhisattva no alberga ambición. Su amor es infinito y no puede ser limitado por las ataduras personales o las ambiciones. Cuando el amor es infinito sus méritos son incalculables.
"Dime Subhuti, ¿puedes medir el cielo oriental?"
"No, Señor, no puedo."
"¿Puedes medir el espacio que se extiende hacia el sur, el oeste, el norte, o hacia arriba o abajo?"
"No, Señor, no puedo."
"Tampoco puedes medir los méritos de un Bodhisattva que ama, trabaja y da sin deseo o ambición. Los Bodhisattvas deberían prestar una atención particular a esta enseñanza."
(5) "Subhuti, ¿qué piensas? ¿Es posible describir al Tathagata? ¿Puede ser reconocido mediante características materiales?"
"No, Señor, no es posible someter al Tathagata a diferenciaciones o comparaciones."
Entonces dijo el Señor, "Subhuti, en el fraude del Samsara todas las cosas son distintamente consideradas o atribuidas, pero en la verdad del Nirvana ninguna diferenciación es posible. No se puede describir al Tathagata.
"Aquel que comprende que todas las cualidades no son de hecho cualidades determinadas, percibe al Tathagata."
(6) Subhuti le preguntó al Buddha, "Honorado-por-todo-el-mundo, ¿habrá siempre hombres que comprendan esta enseñanza?"
El Señor respondió, "Subhuti, ¡nunca lo dudes! Siempre habrá Bodhisattvas virtuosos y sabios; y en los eones que vienen, estos Bodhisattvas echarán su raices de mérito bajo muchos árboles Bodhi. Recibirán esta enseñanza y responderán con fe serena, siempre habrá Buddhas que los inspiren. El Tathagata los verá y reconocerá con Su ojo-Búdico, ya que en estos Bodhisattvas no habrá obstrucciones, ni percepción de un yo individual, ni percepción de un ser separado, ni percepción de un alma, ni percepción de una persona. Y estos Bodhisattvas no considerarán las cosas como si fueran contenedores de cualidades intrínsecas, ni como si estuvieran desprovistas de cualidades intrínsecas. Tampoco discriminarán entre bien y mal. La discriminación entre conducta virtuosa y no virtuosa debe utilizarse al igual que una balsa. Una vez que lleva a uno-que-cruza-la-corriente hasta la otra orilla se abandona.
(7) "Dime Subhuti, ¿ha logrado el Tathagata la Iluminación Perfecta que Trasciende las Comparaciones? De ser así, ¿hay algo sobre ella que el Tathagata pueda enseñar?
Subhuti respondió, "Tal como entiendo la enseñanza, la Iluminación Perfecta que Trasciende las Comparaciones no puede ser alcanzada ni atrapada, como tampoco puede ser enseñada. ¿Por qué? Porque el Tathagata ha dicho que la Verdad no es una cosa que pueda ser diferenciada o contenida, y por lo tanto, la Verdad no puede ser atrapada ni expresada. La Verdad ni es ni no es.
(8) Entonces el Señor preguntó, "Si alguien llenara tres mil galaxias con los siete tesoros -oro, plata, lapislázuli, cristal, perlas rojas y cornalina- y lo diera todo como regalos de caridad, ¿obtendría mucho mérito?"
Subhuti respondió, "Señor, en efecto adquirirá gran mértio, aunque en verdad, no tiene una existencia separada a la que el mérito pueda acumularse."
Entonces dijo el Buddha, "Suponte que alguien haya comprendido solamente cuatro líneas de nuestro Discurso, pero a pesar de eso se ve movido a explicárselas a otro; entonces, Subhuti, su mérito será mayor que el de aquel que pratica la caridad. ¿Por qué? ¡Porque este Discurso puede producir Buddhas! ¡Este Discurso revela la Iluminación Perfecta que Transciende las Comparaciones!"
(9) "Dime, Subhuti, ¿un discípulo que comienza a cruzar la Corriente se dirá a sí mismo, 'soy merecedor de los honores y recompensas de uno-que-entra-en-la-Corriente'?"
"No, Señor. Un verdadero uno-que-entra-en-la-Corriente no pensará en sí mismo como una entidad egótica separada que pueda ser digna de algo. Solo se puede decir que verdaderamente ha entrado en la Corriente aquel discípulo que no diferencia entre él mismo y los demás, que no toma en consideración nombre, forma, sonido, olor, gusto, tacto, o cualquier otra cualidad."
"¿Un adepto que está sujeto a tan solo un renacimiento más se dirá a sí mismo, 'soy merecedor de los honores y recompensas de uno-que-solo-va-a-renacer-una-vez'?"
"No, Señor. 'Uno-que-solo-va-a-renacer-una-vez' es tan solo un nombre. No hay dejar de existir, tampoco comenzar a ser. Solo se puede llamar adepto a alguien que haya comprendido esto."
"¿Un Venerable que no volverá a renacer como mortal se dirá a sí mismo, 'soy merecedor de los honores y recompensas de uno-que-no-va-a-volver.'?"
"No, Honorado-por-todo-el-mundo. 'Uno-que-no-va-a-volver' es tan solo un nombre. No hay retorno ni no retorno."
"Dime Subhuti, ¿se dirá un Buddha a sí mismo, 'he alcanzado la Iluminación Perfecta.'?"
"No, Señor. No hay una Iluminación Perfecta que alcanzar. Señor, si un Buddha Perfectamente Iluminado se dijera, 'así soy yo', estaría admitiendo una identidad individual, un yo y una personalidad independientes, y en tal caso no sería un Buddha Perfectamente Iluminado."
"¡Oh, Honorado-por-todo-el-mundo! Ha declarado que yo, Subhuti, sobresalgo entre Sus hombres santos en el conocimiento de la bienaventuranza del samadhi, en estar prefectamente contento en soledad, y en estar libre de pasiones. Pero no me digo, "así soy yo", porque si alguna vez pensara en mí mismo de tal manera, no sería verdad que he escapado de la ilusión del ego. Sé que en realidad no existe Subhuti y que por lo tanto Subhuti no mora en ninguna parte, que ni conoce ni ignora la bienaventuranza, que ni es libre ni es esclavo de las pasiones."
(10) Dijo el Buddha, "Subhuti, ¿qué piensas? En el pasado, cuando el Thatagata estuvo con Dipankara, el Completmente Iluminado, ¿aprendí alguna doctrina de él?"
"No, Señor. No existe una doctrina que pueda ser aprendida."
"Subhuti, date cuenta también de que si un Bodhisattva dijera, "crearé un paraiso", estaría hablando falsamente. ¿Y por qué? Porque un paraiso no puede ser creado ni no creado.
"Date cuenta entonces, Subhuti, que todos los Bodhisattvas, grandes o menores, experimentarán la mente pura que sigue a la extinción del ego. Una mente como esta no discrimina haciendo juicios sobre sonido, sabor, tacto, olor, o cualquier otra cualidad. Un Bodhisattva debería desarrollar una mente que no forme ataduras ni aversiones hacia nada.
"Suponte que un hombre estuviera dotado de un cuerpo grande, tan grande como el de Sumeru, rey de las montañas. ¿Sería grande su cuerpo?"
"Sí, Señor. Sería grande, pero 'cuerpo' es tan solo un nombre. En realidad, él ni existiría ni no existiría."
(11) "Subhuti, si hubiese tantos ríos Ganges como granos de arena hay en el lecho del Ganges, ¿serían muchos los granos de arena de todos ellos?"
"Sí, muchos, Honorado-por-todo-el-mundo. ¡Sería imposible contar todos los ríos Ganges, y mucho más sus granos de arena!"
"Subhuti, te diré una gran verdad. Si alguien llenara tres mil galaxias con los siete tesoros por cada grano de arena de todos esos ríos Ganges, y las diera como caridad, ¿obtendría un gran mértiro?"
"Realmente grande, Señor."
Entonces el Buddha declaró, "Subhuti, si alguien estudia nuestro Discurso y comprende solamente cuatro líneas, pero se las explica a otro, el mérito conquistado será mucho más grande."
(12) "Además, Subhuti, en cualquier lugar que sean pronunciadas estas cuatro líneas, ese lugar debería ser venerado como un Santuario del Buddha. ¡Y la veneración debería ser mayor cuanto mayor fuera el número de líneas explicadas!
"Alguien que comprenda y explique este Discurso en su totalidad alcanza la más alta y más maravillosa de todas las verdades. Y dondequiera que la explicación sea dada, allí, en ese lugar, deberías conducirte como si estuvieras en presencia del Buddha. En ese lugar deberías hacer reverencia y ofrecer flores e incienso."
(13) Entonces Subhuti prenguntó, "Honorado-por-todo-el-mundo, ¿cómo se debería llamar este Discurso?"
El Buddha respondió, "Este discurso deberá ser conocido como El Vajracchedika Prajna Paramita - El Diamante Cortador de Sabiduría Trascendental - porque la Enseñanza es fuerte y afilada como un diamante que corta a través de los malos enjuiciamientos y la ilusión."
(14) En ese momento el impacto del Dharma provocó lágrimas en Subhuti. Entonces, mientras se limpiaba la cara, dijo, "¡Señor, qué precioso es que vos pronunciéis este profundo Discurso! Hace tiempo que se abrió mi ojo de la sabiduría por primera vez; pero desde entonces hasta ahora nunca había escuchado un explicación tan maravillosa sobre la naturaleza de la Realidad Fundamental.
"Señor, sé que en años venideros habrá muchos hombres y mujeres que, aprendiendo de nuestro Discurso, lo recibirán con fe y entendimiento. Serán liberados de la idea de una identidad egótica, liberados de la idea de un alma personal, liberados de la idea de un ser individual o una existencia separada. ¡Qué memorable logró será esta libertad!"
(16) "Subhuti, aunque en este mundo ha habido millones y millones de Buddhas, y todos merecedores de gran mérito, el mérito más grande de todos le corresponderá al hombre o mujer que, al final de nuestra Época Búdica, en el último periodo de quinientos años, reciba este discurso, lo considere, ponga su fe en él, y entonces se lo explique a otro, salvando así nuestra Buena Doctrina del colapso final."
(17) "Señor, ¿cómo deberíamos entonces instruir a aquellos que desean tomar los votos de Bodhisattva?"
"Decidles que si desean alcanzar la Iluminación Perfecta que Trasciende las Comparaciones deben ser resueltos en sus actitudes. Deben estar decididos a liberar a cada uno de los seres vivos, aunque en realidad comprendan que no hay seres individuales o separados.
"Subhuti, para ser llamado verdaderamente Bodhisattva, un Bodhisattva debe estar completamente desprovisto de cualquier concepción de un sí mismo.
(18) "Dime, Subhuti. ¿Posee el Tathagata el ojo humano?
"Sí, Señor, lo tiene."
"¿Posee el Tathagata el ojo divino?"
"Sí, Señor, lo tiene."
"¿Posee el Tathagata el ojo espiritual?"
"Sí, Honorado-por-todo-el-mundo."
"¿Y posee el ojo de la sabiduría trascendetal?
"Sí, Señor."
"¿Y posee el Tathagata el ojo-Búdico de la omnisciencia?"
"Sí, Señor, lo tiene."
"Subhuti, aunque hay incontables Tierras Búdicas, e incontables seres de formaciones mentales muy diferentes en esas Tierras Búdicas, el Tathagata los comprende a todos con su Mente que Todo lo Abarca. Pero en cuanto a sus formaciones mentales, simplemente se las llama "mentales". Tales formaciones mentes no tienen existencia real. Subhuti, es imposible retener estados mentales pasados, imposible mantener estados mentales presentes, e imposible aprehender estados mentales futuros, ya que en ninguna de sus actividades tiene la mente substancia o existencia."
(32) "Y por último, Subhuti, date cuenta de nuevo de que si un hombre da todo lo que tiene -tesoro suficiente para llenar innumerables mundos- y otro hombre o mujer despierta al pensamiento puro de la Iluminación y toma solamente cuatro líneas de este Discurso, las recita, las considera, las comprende, y entonces, para el beneficio de los demás, da a conocer estas líneas y las explica, su mérito será el mayor de todos.
"Ahora, ¿cuáles deberían ser las formas de un Bodhisattva cuando explica estas líneas? Debería estar desprendido de las cosas fraudulentas del Samsara y debería morar en la verdad eterna de la Realidad. Debería saber que el ego es un fantasma y que tal engaño no tiene que seguir existiendo.
"Y así debería mirar el mundo temporal del ego-
"Como una estrella que cae, o Venus eclipsada por el alba,
Un burbuja en una corriente, un sueño,
La llama de una vela que chisporrotea y se va."
Cuando el Buddha hubo terminado, el Venerable Subhuti y el resto de asamblea se llenó de gozo con Su enseñanza; y llevándola sinceramente en el corazón, emprendieron sus caminos.
 

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Un Curso de Milagros. Un camino de Iluminación




 Un camino hacia la iluminación...
Para todos los que siguen las enseñanzas de Un Curso de Milagros me gustaría compartir con ustedes este fragmento del libro BUDA AZUL. Su sabiduría acompaña maravillosamente la filosofía de Un Curso de Milagros. Sus enseñanzas nos invitan a alcanzar la iluminación, desarticulando las maniobras del Ego que se presentan bajo las distintas formas de Miedo.

               La iluminación es el estado NATURAL de la MENTE PURA

El Espíritu ya está iluminado (UCDM)


La leyenda describe a Siddhartha sentado bajo su árbol, atento para lograr la Iluminación a través de la profunda meditación. Su tremendo esfuerzo pronto llamó la atención de Mara. Mara es la personificación en Budismo de todo lo mundano, todo ya sea dentro o fuera de nosotros mismos, lo cual nos ata a la rueda de la existencia condicionada. Su nombre literalmente quiere decir muerte. Lo que menos quería Mara era que alguien escapara de su reino logrando la Iluminación, por lo que lanzó un gran ataque sobre la figura que meditaba. Mandó ejércitos poderosos contra el Buda, enviándole un diluvio de piedras y armas. Continuó meditando tranquilamente y todas las rocas, lanzas, y flechas, tan pronto tocaban el aura de pacífica concentración formada alrededor de él, sólo se convertían en flores que llovían hacia sus pies. Habiendo fallado para hacerle cambiar por la fuerza, Mara envió a sus hijas para que trataran de seducirlo. Pero el Buda ni siquiera las miró. Simplemente continuó su búsqueda interior hacia la libertad.

Después de que estos crudos ataques habían fallado, Mara intentó con un truco. Se dirigió al Buda y le dijo “Estás sentado en el asiento en el cual todos los Budas pasados han alcanzado la Iluminación. ¿Con qué derecho te sientas tú en ese lugar?” La leyenda dice que todos los Budas logran la Iluminación en el mismo sitio, el vajrasana (el asiento del diamante), el cuál es el primer punto en solidificarse fuera del torbellino en el comienzo de la evolución universal, y será el último punto en disolverse y desaparecer al final. En términos de nuestra discusión actual, es como si Mara hubiera dicho “Te has sentado en el mismo centro del mándala. ¿Quién eres tú para atreverte a sentar ahí?” El vajrasana es, probablemente, una pequeña analogía al Asiento Peligroso en la leyenda de Arturo – sólo alguien de absoluta pureza puede reclamarlo como propio sin caer en desventura.

El Buda contestó “he practicado generosidad, disciplina ética, y otras prácticas espirituales durante eones, por tanto he ganado el derecho de sentarme aquí”. Pero Mara fingió no estar satisfecho. Le dijo al Buda “¿Tú puedes decir eso, pero quién es tu testigo?” Si los esfuerzos de los ejércitos de Mara y sus hijas representan las últimas olas de odio y avaricia obrando consigo mismo en la mente del Buda, entonces este incidente sugiere una última y sutil duda propia. Tal vez el Buda mismo apenas podía creer lo que estaba a punto de alcanzar. ¿Por qué él, de entre todos los hombres y las mujeres?

Su respuesta a Mara fue enfática. El no dijo nada. Silenciosamente, con la punta de los dedos de su mano derecha, simplemente tocó la tierra. En respuesta, del suelo frente a él emergió la Diosa Tierra. Ella dijo: “Yo seré su testigo. Lo he visto purificarse a sí mismo durante eones a través de prácticas espirituales”. Esta fue la respuesta del Buda. Con ella, pudo finalmente liberarse de los esfuerzos de Mara para disuadirlo, y continuó su meditación sin obstáculos, al final logró la suprema y perfecta Iluminación.

martes, 16 de noviembre de 2010

Mujeres de Milagros-Devoción

Mujer Devocional
La devoción es la entrega TOTAL a la experiencia. Dedicarse con fidelidad y alegría a labrar el puente que nos conduce a nuestra Esencia.
Meditación,silencio,oración,observación,atención,disciplina son las herramientas esenciales para "descubrir" este maravilloso puente que nos conduce hacia nuestra Totalidad.

Mujeres de Milagros

domingo, 14 de noviembre de 2010

Milagros de la Mente Pura

Medita en la Belleza de este momento...
El florecimiento de los Dones del alma es posible a través del despertar de la Inteligencia Innnata del Corazón.
Medita en la Belleza de este momento...
El sufrimiento puede extinguirse a la Luz de la Sabiduría que anida en tu interior...
Medita en la Belleza de este momento...
Comprende que para salir del dolor tienes que entrar en el.
Medita en la Bondad innata que hay en tu interior...
Cultiva tu Mente como si fuera el jardín de los milagros.
Practica la Bondad...
Pasa tiempo en silencio cultivando la atención.
Medita en la Belleza de este momento...
El florecimiento de un nuevo Ser es posible.
Medita en la paz de este momento...
Practica el perdón su medicina es Poder.
Medita en la Belleza de este momento
El poder es medicina, la medicina verdadera es poder.
Practica la Compasión...
Desarrolla una Mente meditativa
y para ser libre y desapegado
vuélvete profundamente dependiente.
...dependiente de la Divinidad. 
Eleva plegarias, sonríe y confía plenamente.
Escucha el silencio y danza en Él.
Medita en la Belleza de este momento
 Y Comprende el juego de la Gran Ilusión...

                                                                  Mariposa Extasiada

Libros sobre Budismo

El Sutra del Corazón


Investigación sobre el Nirvana de Nagarjuna

El sutra del corazón

Prajñá-páramitá hridaya sutra

Esta versión es de Vajranatha basada en la traducción de E Conze :: es bastante literal :: ver las otras versiones y comentarios
En las palabras transliteradas del sánscrito hemos representado la A larga con un tilde (á) para ayudar con la pronunciación. No hemos representado las otras letras que no existen en castellano.
© Vajranatha (M I Shaw) :: se puede distribuir de forma gratuita

El sutra del corazón

(Om. Homenaje a la noble y bella perfección de la sabiduría)
El noble bodhisattva Avalokiteshvara [1] meditaba en el cauce profundo de la perfección de la sabiduría. Miró abajo y vio que los cinco skandhas [2] son vacíos y así se liberó del sufrimiento. ¡Aquí oh Shariputra! [3] la forma es vacío, el vacío es forma; la forma no difiere del vacío, el vacío no difiere de la forma; lo que sea forma, es vacío; lo que sea vacío es forma. Así también son las sensaciones, percepciones, impulsos y la consciencia.
¡Aquí oh Shariputra! todos los fenómenos son vacíos. No son producidos o aniquilados, ni impuros ni inmaculados, ni incompletos ni enteros.
Así Shariputra, en el vacío no hay forma, ni sensaciones, ni percepciones, ni impulsos, ni consciencia; no hay ojo, oído, nariz, lengua, cuerpo ni mente; no hay formas, sonidos, olores, sabores, tactos, ni objetos mentales; no hay consciencia de los sentidos.
No hay ignorancia ni extinción de ella. Ni hay todo lo que procede de la ignorancia; ni vejez, ni muerte, ni extinción de la vejez y la muerte.
No hay sufrimiento, ni su causa, ni su cese, ni sendero de liberación. No hay conocimiento, ni logros, ni falta de ellos.
Así Shariputra, el Bodhisattva, libre del apego, se apoya en la perfección de la sabiduría, y vive sin velos mentales. Así se libera del miedo con sus causas y alcanza el Nirvana.
Todos los Budas del pasado, del presente y del futuro se despiertan a la suprema y perfecta iluminación apoyándose en la perfección de la sabiduría.
Conoce que prajñápáramitá [4] es el gran mantra, [5] el mantra de gran sabiduría, el mantra más elevado, que jamas ha sido igualado y que extingue todos los sufrimientos.
Escucha la verdad infalible de prajñápáramitá:
gate gate páragate párasamgate bodhi sváhá [6]
(Así termina el corazón de la perfección de la sabiduría.)

Notas de la Traducción

[1]regresar al texto El bodhisattva Avalokiteshvara :: Avalokiteshvara simboliza el amor y la compasión. En este contexto los bodhisattvas son seres que buscan la Iluminación no sólo para su propio beneficio sino para el bien de todos. Avalokiteshvara no es una figura histórica sino mitológica.
[2]regresar al texto Skandhas :: Montones, agregados. Según todas las tradiciones budistas son las 5 colecciones de elementos de los cuales el ser humano no-iluminado está compuesto. Es decir forma, sensaciones, percepciones, impulsos y la consciencia.
[3]regresar al texto Shariputra :: Shariputra fue uno de los discípulos principales del Buda renombrado por su sabiduría. En su comentario sobre el sutra, Sangharákshita llama nuestra atención al simbolismo de "la compasión" dando una enseñanza a "la sabiduría". Shariputra es una figura histórica.
[4]regresar al texto Prajñápáramitá :: la perfección de la sabiduría
[5]regresar al texto Mantra :: los mantras son "sonidos simbólicos". Representan algún aspecto de la iluminación o una verdad espiritual.
[6]regresar al texto gate gate páragate párasamgate bodhi sváhá :: los mantras no se traducen dado que su importancia yace en el sonido y no en el significado de las palabras. En este caso el significado literal es: ido (de "ir"), ido, ido más allá, ido completamente más allá, iluminación, sváhá (La última palabra es prácticamente imposible de traducir: es un sonido mántrico de consagración que significa algo como "aclamación" o "que todo esté bien")

Fuente: www.librosbudistas.com

Un Curso de Milagros y la Iluminación.


Un Curso de Milagros nos pone en contacto con el componente espiritual que nos inspira a Iluminarnos
La Iluminación es un estado de visión espiritual directa, intuitiva, sin intermediarios, sin intelectualización; en el cual todo se concibe clara, directa e intensamente. Es un estado de visión Trascendental, libre de toda ignorancia y puntos de vista erróneos; libre de todas esas formas habituales de pensamientos parcializados, negativos, distorsionados y oscuros, libre de todo prejuicio y de todo tipo de condicionamiento mental.

Extraído del libro Iluminación. 

Un libro escrito por Sangharákshita

Meditación. El jardín secreto

El océano interior. Guía para la meditación Zen.

Artículo aparecido en la revista CUERPOMENTE. Abril 2000 y

La meditación es un camino esencial para todo practicante de Un Curso de Milagros

La segunda mitad del siglo XX ha sido testigo de la llegada de las tradiciones espirituales orientales a Occidente, entre ellas el Budismo Zen con su practica básica, la meditación zazen. Actualmente se cuentan por centenares los centros de meditación zen en Estados Unidos, Canadá y Europa. También en España se observa un crecimiento progresivo de centros zen y de personas que lo practican. La práctica de la meditación zen está formando cada vez mas parte de nuestras costumbres. Sin lugar a dudas, este hecho está siendo muy positivo y tendrá una influencia cada vez mayor en nuestra manera de ser y de percibir la realidad.

El jardín secreto

Nuestra mente es a menudo parecida a un océano agitado en el que continuamente se agitan las olas de su actividad incesante: emociones contradictorias, pensamientos variados, sensaciones, expectativas, etc. La sociedad de consumo que sufrimos dirige nuestra atención hacia la realidad externa, en pos de la adquisición de bienes y de información. La industria del deseo excita nuestras ansias mostrándonos una zanahoria ilusoria magníficamente presentada por las agencias de publicidad. De esta manera la noria de nuestros días va girando y girando, año tras año, al mismo tiempo que la serenidad interior y el verdadero estado de felicidad se alejan cada vez más de nosotros.
En contraste, nuestro mundo interno permanece en la sombra. Nuestra mente es también como un jardín secreto abandonado en el que las zarzas y las malas hierbas, -los pensamientos obsesivos, las emociones perturbadoras, etc.-, crecen por doquier. Resultado de ello es un estado mental y emocional confuso, agitado, en definitiva, insatisfactorio. Sentimos malestar pero no sabemos lo que nos pasa. "Lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa. Por eso nos pasa lo que nos pasa", decía Ortega y Gasset. Para saber lo que nos pasa no tenemos más remedio que mirar dentro de nosotros mismos, comprendernos a nosotros mismos, hacernos íntimos con nosotros mismos, clarificar nuestras aspiraciones, simplificar nuestros deseos y encontrar el verdadero propósito de nuestra existencia. Esta es la mirada interna, el gran regalo que la meditación tiene reservado para cada uno de nosotros.

Generando calma mental

Zazen, la meditación zen, es una práctica espiritual muy antigua que fue actualizada y utilizada por el Buda Sakiamuni como vía de acceso a un estado existencial caracterizado por una profunda serenidad y una lucidez aguda, gracias a las cuales pudo realizar la verdadera naturaleza de la existencia y liberarse así de las falsas representaciones creadas por la mente ilusoria.
Veamos en qué consiste una sesión de zazen. La agitación mental viene dada por la dispersión (desenfoque) de la atención. Lo primero que tenemos que hacer al comenzar una sesión de zazen es, pues, calmar la agitación mediante la concentración (enfoque) de la atención. Para ello, en primer lugar, enfocamos la atención sobre la postura corporal. Creamos una base corporal sólida doblando las piernas en loto o en medio loto, de forma que las dos rodillas en contacto con el suelo y las nalgas en contacto con el zafu (cojín para zazen) formen una base estable sobre la que pueda erguirse el tronco. Estiramos bien la columna vertebral. Relajamos los hombros. La cabeza permanece justo sobre los hombros, sin inclinarse hacia delante, detrás, izquierda o derecha. Dejamos caer los brazos a lo largo del cuerpo y disponemos la mano izquierda sobre la mano derecha, ambas pegadas al bajo vientre.
Una vez que nos hemos cerciorado de que la postura corporal es correcta y equilibrada, enfocamos la atención sobre la respiración. Enfocar la respiración sobre la respiración no quiere decir "controlar" la respiración. La respiración no necesita ser controlada. Sucede por ella misma. La inspiración sucede a la espiración y ésta a la inspiración siguiendo un ciclo natural en el que la voluntad de manipular sobra. Simplemente permanece atento a la respiración como si tu atención fuera un corcho que flota sobre las olas de la inspiración y de la espiración. Eso sí, no dejes que tu atención sea atraída por nada que no sea la respiración. No luches contra las distracciones. Simplemente enfócate con determinación sobre la respiración. De esta forma, naturalmente, automáticamente, inconscientemente, tu actividad mental se calmará.

Nadando en las aguas cristalinas

Cuando la superficie del agua de la mente está agitada es imposible observar el fondo. Todo se vuelve confuso. Sin embargo, cuando la superficie se ha calmado entonces puedes observar claramente el fondo y sus contenidos.
Una vez que sientas que tu mente se ha aquietado gracias a la concentración sobre la respiración, puedes abrir el campo de la atención gracias a la observación. Los principiantes deben ser muy cautelosos a la hora de pasar a la observación y deben asegurarse de que el nivel de concentración, o quietud, no sufre mengua.
Puedes enfocar tu atención sobre las sensaciones: corporales, visuales, auditivas, gustativas, olfativas y tomar conciencia (observar) de cada una de ellas. Aquí debes tener mucho cuidado. ¿Por qué? Por lo general, la mente tenderá automáticamente a catalogar las sensaciones como agradables, desagradables y neutras. Las sensaciones agradables generarán automáticamente una actitud emocional de apego, las desagradables de rechazo y las neutra de indiferencias. Cuando una ola se levanta, otras muchas la siguen inmediatamente y de esta forma puedes encontrarte de pronto en un mar agitado, zarandeado por las olas del apego y del rechazo.
La observación sólo puede tener lugar desde la ecuanimidad de la concentración. Si sientes que estás perdiendo la ecuanimidad, debes abandonar inmediatamente la observación y volver a enfocar tu atención sólo en la respiración, de forma que la concentración y la quietud que la acompañan sean reforzadas.
La concentración (ecuanimidad) es el submarino mono-plaza que proporciona la protección necesaria para explorar (observar) la riquísima fauna y flora de nuestra conciencia, sin peligros.

Observando el color de las lentes

Si tu concentración es notable y durante un espacio de tiempo aceptable has estado explorando la riqueza de la actividad sensorial de tu mente, puedes dar un paso más y enfocar tu atención en tus actitudes emocionales. La amplia gama de emociones que los seres humanos somos capaces de experimentar tiene tres raíces principales: el rechazo y toda su familia (aversión, odio, antipatía, malevolencia, etc); el apego y toda su familia (aferramiento, simpatía, identificación, etc.) y la indiferencia y toda su familia (desinterés, etc.)Como se ha dicho ya, el rechazo suele acompañar a las sensaciones y pensamientos que la mente considera desagradables. El apego viene acompañando a las sensaciones y pensamientos considerados agradables y la indiferencia acompaña a las sensaciones y pensamientos considerados neutros.
Observar las actitudes emocionales a través de las cuales percibimos la realidad es una práctica sutil y difícil que necesita una cierta experiencia y un poder considerable de ecuanimidad. Se trata de tomar conciencia del color de las lentes a través de las cuales percibimos la realidad y, en la mayoría de los casos, una mente no entrenada es incapaz de discernir la realidad objetiva de su percepción subjetiva. Gracias a la práctica de la observación de las actitudes emocionales, la mente misma puede verse a sí misma con mayor objetividad y liberarse de las lentes coloreadas o, al menos, tomar conciencia del color (la deformación) a través del cual está percibiendo. Esta práctica genera una mayor ecuanimidad emocional y libera a la mente del penduleo extremo entre el apego ciego y el rechazo visceral.

Observando el observador

Si tu práctica de zazen evoluciona naturalmente a lo largo del tiempo, tarde o temprano te enfrentarás a la paradoja del observador observado. ¿Quién es el que observa? O mejor aún, ¿desde dónde parte la observación? Lo observado depende del punto de vista desde el que se observa. Según el punto desde el que parte la observación, la realidad observada será una u otra. En este nivel de zazen, puedes tomar conciencia de los contenidos mentales (programas, metaprogramas, sintaxis, etc.) o presupuestos inconscientes desde los que parten tu observación de la realidad que estás experimentando. Al tomar conciencia de ellos puedes darte cuenta al mismo tiempo hasta qué punto te sientes identificado (apegado) con ellos. Si, gracias a una observación ecuánime, permites que esa identificación emocional se disuelva, esos metaprogramas cognitivos perderán consistencia y podrás liberarte de ellos. De esta forma, al cambiar los presupuestos de tu observación, una nueva realidad aparecerá ante tus ojos.
Una vez en este punto, ya no podemos decir a ciencia cierta si es el observador el que observa la realidad o es la realidad la que observa al observador. Como decía Alan Watts, te experimentas a ti mismo "como una abertura a través de la cual el universo se observa a sí mismo". En palabras de un maestro zen:
"Miro la flor
Y la flor se ve a si misma 
a través de mí.
La flor me mira
Y me veo a mis mismo
A través de ella".

Más allá del observador y de lo observado

Tu conciencia (la conciencia que el mundo toma de sí mismo a través de ti) no es tuya. Carece de propietario. Su naturaleza es su propia luz, gracias a la cual la realidad es lo que es en cada momento. Si has llegado hasta aquí tu mente iluminada verá que las cosas son lo que son y las aceptarás plenamente tal y como son. Si no has llegado hasta aquí, las cosas son lo que son aunque no lo veas ni lo aceptes.

Luz y sombra

Si te has sentado en zazen buscando la luz del espíritu no te extrañes si te encuentras de frente con tus propias sombras, con los aspectos más recónditos de tu inconsciente que permanecen ocultos a tu propia conciencia ordinaria. Un viejo maestro zen dijo: "La luz existe en la oscuridad, no veas sólo oscuridad. La oscuridad existe en la luz, no veas sólo luz. Luz y oscuridad depende la una de la otra como el paso de la pierna izquierda depende del paso de la pierna derecha". La toma de consciencia de tu propia oscuridad y la aceptación de la misma son requisitos básicos para comenzar a poner un poco de luz en la sombra. De la misma manera que el reconocimiento de la propia ignorancia es el comienzo del camino hacia la sabiduría, el reconocimiento de la propia sombra es el comienzo del camino hacia la claridad. Cuida de no caer en actitudes extremas: no creas que por haber clarificado un par de cosas ya lo has clarificado todo, no creas que por que has encontrado zonas oscuras, toda tu mente es oscuridad. La oscuridad existe gracias a la luz que la percibe. Como decía el maestro Kodo Sawaki: "La oscuridad de la sombra del pino depende de la claridad de la luna".

La guía y el guía

Esta guía para la meditación zen es como un pequeño mapa introductorio. No pienses que con él podrás iniciarte a la práctica de la meditación zen. Las instrucciones directas de un maestro zen son imprescindibles. La meditación zen es mucho más que una técnica de meditación y ni siquiera un grueso manual puede suplir la enseñanza directa de un maestro zen, de persona a persona, de corazón a corazón. El secreto de zazen no está tanto en la técnica como en la actitud (ética) con la que se practica.

Cuatro actitudes básicas

A la hora de abordar una sesión de zazen es importante cultivar cuatro actitudes básicas:
1. Actitud corporal. La posición corporal debe combinar dos aspectos: estabilidad y vigilia. La postura de zazen en loto o en semiloto es la que obtiene el mejor resultado de la relación estabilidad-vigilia. En cualquier caso, es fundamental que la postura te permita permanecer inmóvil y atento el mayor tiempo posible. A esto se le llama estabilidad.
2. Actitud emocional. No te apeges ni rechaces emocionalmente ningún contenido de los que aparecen en tu campo de conciencia. Acepta cada sensación, emoción o pensamiento tal y como es, sin elegir ni rechazar. Si aparece en ti el apego o el rechazo, toma conciencia de que el apego o el rechazo ha surgido en ti y déjalos estar sin darles importancia. A esto se le llama ecuanimidad.
3. Actitud mental. No tomes partido ni por ni contra nada, sea lo que sea. No juzgues tus propios sentimientos, sensaciones o pensamientos. No digas: "Esto está bien, esto está mal". Si aparecen juicios y valoraciones en tu mente, toma conciencia de los juicios y valoraciones que han surgido y déjalos estar sin darles importancia. A esto se le llama objetividad.
4. Actitud espiritual. No huyas ni persigas nada, sea lo que sea. No quieras alcanzar nada ni liberarte de nada, sea lo que sea. Simplemente quédate ahí, observando, aceptando que cada cosa es lo que es en este momento. A esto se le llama apertura interior.

Efectos de la meditación zen

No emprendas la práctica de zazen buscando resultados inmediatos. La meditación no es una máquina expendedora de refrescos. Enfócate en el presente y olvida el pasado y el futuro. Si continuas practicando cada día con perseverancia, sus efectos irán apareciendo sutil y paulatinamente. Entre ellos cabe destacar:
Despertar. Las conciencias sensoriales se agudizan. El nivel de atención aumenta. La conciencia de los actos, palabras, pensamientos y sentimientos se vuelve clara. Esto hace que la mente en general pueda permanecer en un estado de despertar óptimo.
Integración. Se reduce la tensión generada por las contradicciones. Las parejas de opuestos (cuerpo-mente, yo-otros, bien-mal, amor-odio) comienzan a trabajar en sincronicidad armónica.
Integridad. La armonización de las contradicciones y el estado de despertar te ayudarán a sentirte íntegro y total en tus acciones, palabras y pensamientos. Eres lo que eres y en cada momento estás haciendo lo que estás haciendo, plenamente, con la totalidad de ti mismo.
Centramiento. La integridad contigo mismo y en ti mismo te permitirá permanecer en todo momento centrado en tu propio eje, tanto física como emocional y mentalmente. Aunque todo se mueva dentro de ti y/o a tu alrededor, sabrás encontrar el centro inmóvil y morar en él con calma.
Apertura. La firmeza interior generada por el profundo centramiento al que induce zazen te permitirá abrirte al mundo sin miedo y, al entrar en contacto con él, podrás tomar conciencia del dolor y del sufrimiento de los demás seres vivientes, así como de la gran oportunidad que es la vida humana.

La Hermandad de los Milagros

Recuperando el alma...
De la teoría a la práctica.

 Un Curso de Milagros es un sistema diseñado para despertar un conocimiento tanto teórico/técnico como práctico y vivencial.
Este sistema o camino espiritual tiene cuatro niveles de comprensión.Una de sus virtudes fundamentales es ir desarrollando un trabajo interior que permite identificar las enmarañadas dinámicas del ego.
Es al observar las manifestaciones del ego que estas se pueden ir des-haciendo y disolviendo en tu mente.
El auténtico sentido de la compasión es justamente conocer las manifestaciones del ego y disolverlas en el Amor y la Sabiduría perfecta que anida en el interior de cada uno.
Así la causa del sufrimiento desaparece al quedar iluminada por la Inteligencia Innata del corazón.
A través de las enseñanzas de Un Curso de Milagros es posible cultivar la observación, la ecuanimidad, la bondad, la compasión y la paz.

Este espacio es para vos.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Diosa-Mujer -Loto

Pintura: Una flor de loto es como un mundo completo
Zhang Cuiying


Escritura en la pintura:
Caminando sobre el agua como un hada
Usando un broche rojo
Recién llegado de un baño en el estanque Hua Qing
Con una mejilla rosa por beber
Por Caixing [Zhang Cuiying’s nombre artístico]
[Zhang Cuiying’s firma estampada]
Una explicación de la poesía en la pintura:
En la poesía china, damas hermosas son usadas frecuentemente como metáfora de bellas flores. En esta poesía, las flores de loto que emergen sobre el agua son descritas como hadas con broches rojos caminando sobre el agua, mientras que con los broches rojos se refiere a los capullos rojos de loto. Las hadas caminando sobre el agua se refiere a los tallos de los capullos rojos de loto.
Hay una historia asociada al estanque Hua Qing. Siendo la concubina favorita del Emperador Xuan de la Dinastía Tang, Yuan Yuhuan a menudo disfrutaba de un baño caliente en el estanque de Hua Qing, el cual, el Emperador Xuan, había construido exclusivamente para ella. Yang Yuhuan es famosa por su magnífica y rolliza belleza. Los hermosos capullos rojos de loto sobre el agua que son de gran tamaño aparecen en los ojos de Zhang Cuiying como la gordita belleza emergiendo del baño caliente en el estanque de Hua Qing con una mejilla rosada por la bebida.
Una flor de loto es como un mundo completo. La hoja del loto es como un Gran Buda.
Las flores de loto crecen en las aguas superficiales. Cada tallo tiene 4 partes principales: flor, hoja, raíz y semillas. Los capullos de los lotos son blancos, rosas, rojos y a veces amarillos. Las hojas son grandes y redondeas como las orejas de un elefante. Las raíces crecen en secciones. Son excelentes como fruta o vegetal. Las semillas de loto crecen en las cúpulas jóvenes. Las semillas deben ser peladas antes de ser comidas. El corazón de una semilla de loto sabe amargo pero tiene una naturaleza relajante y puede ser usada para té o hierba medicinal.
Las flores de loto son bellas, aromáticas y comestibles. La característica más preciada de la flor de loto es que salen del lodo y aún así, permanecen puras y sin contaminarse por ello. Son llamadas la “verdadera caballerosidad de las flores”. Esto es porque incontables generaciones de poetas y pintores chinos son atraídos por ellas. Los poemas sobre las flores de loto empezaron a aparecer en China hace tres o cuatro mil años. Hay una leyenda en la que el Paraíso Occidental de la Última Felicidad está lleno de flores de loto cuya majestuosidad y belleza no puede ser descrita con palabras.
Versión en chino disponible en:
http://www.zhengjian.org/zj/articles/2002/8/18/18167.html
Versión en inglés disponible en:
http://www.pureinsight.org/pi/articles/2003/12/11938.html

La Diosa Mujer Loto se entrega al  verdadero Poder que le recuerda la Sabiduría divina, para así avivar las llamas eternas del Amor en el espacio sagrado de su corazón.
La Diosa Mujer Loto dice: el Poder es Medicina, la Medicina es Poder. Poder que emerge de la armonía y el equilibrio. 


                                                                                     Mariposa Extasiada


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Fuente Clear Harmony

LECCIÓN 190

ELIJO EL JÚBILO DE DIOS EN LUGAR DEL DOLOR.

El dolor es una perspectiva errónea. Cuando se experimenta en cualquier forma que sea, es señal de que nos hemos engañado a nosotros mismos. El dolor no es un hecho en absoluto. Sea cual sea la forma que adopte, desaparece una vez que se percibe correctamente. Pues el dolor proclama que Dios es cruel. ¿Cómo podría entonces ser real en cualquiera de las formas que adopta? El dolor da testimonio del odio que Dios el Padre le tiene a Su Hijo, de la pecaminosidad que ve en él y de Su demente deseo de venganza y de muerte.

¿Es posible acaso dar fe de semejantes proyecciones? ¿Qué podrían ser sino falsedades? El dolor no es sino un testigo de los errores del Hijo con respecto a lo que él cree ser. Es un sueño de una encarnizada represalia por un crimen que no pudo haberse cometido; por un ataque contra lo que es completamente inexpugnable. Es una pesadilla en la que hemos sido abandonados por el Amor Eterno, el cual jamás habría podido abandonar al Hijo que creó como fruto de Su Amor.

El dolor es señal de que las ilusiones reinan en lugar de la verdad. Demuestra que Dios ha sido negado, confundido con el miedo, percibido como demente y considerado como un traidor a Sí Mismo. Si Dios es real, el dolor no existe. Mas si el dolor es real, entonces es Dios Quien no existe. Pues la venganza no forma parte del amor. Y el miedo, negando el amor y valiéndose del dolor para probar que Dios está muerto, ha demostrado que la muerte ha triunfado sobre la vida. El cuerpo es el Hijo de Dios, corruptible en la muerte y tan mortal como el Padre al que ha asesinado.

¡Que la paz ponga fin a semejantes necedades! Ha llegado el momento de reírse de ideas tan absurdas. No es necesario pensar en ellas como si fuesen crímenes atroces o pecados secretos de graves consecuencias. ¿Quién sino un loco podría pensar que son la causa de algo? Su testigo, el dolor, es tan demente como ellas, y no se debe tener más miedo de él que de las dementes ilusiones a las que ampara, y que trata de demostrar que no pueden sino seguir siendo verdad.

Son únicamente tus pensamientos los que te causan dolor. Nada externo a tu mente puede herirte o hacerte daño en modo alguno. No hay causa más allá de ti mismo que pueda abatirse sobre ti y oprimirte. Nadie, excepto tú mismo, puede afectarte. No hay nada en el mundo capaz de hacerte enfermar, de entristecerte o de debilitarte. Eres tú el que tiene el poder de dominar todas las cosas que ves reconociendo simplemente lo que eres. Conforme percibas su inocuidad, ellas aceptarán como suya tu santa voluntad. Y lo que antes inspiraba miedo se convierte ahora en una fuente de inocencia y santidad.

Santo hermano mío, piensa en esto por un momento: el mundo que ves no hace nada. No tiene efectos. No es otra cosa que la representación de tus pensamientos. Y será completamente distinto cuando elijas cambiar de parecer y decidas que lo que realmente deseas es el júbilo de Dios. Tu Ser se alza radiante en este santo júbilo, inalterado e inalterable por siempre jamás. ¿Le negarías a un pequeño rincón de tu mente su propia herencia y lo conservarías como hospital para el dolor, como un lugar enfermizo a donde toda cosa viviente tiene que venir finalmente a morir?

Tal vez parezca que el mundo te causa dolor. Sin embargo, al no tener causa, no tiene el poder de ser la causa de nada. Al ser un efecto, no puede producir efectos. Al ser una ilusión, es lo que tú deseas que sea. Tus vanos deseos constituyen sus pesares. Tus extraños anhelos dan lugar a sus sueños de maldad. Tus pensamientos de muerte lo envuelven con miedo, mientras que en tu benévolo perdón halla vida.

El dolor es la forma en que se manifiesta el pensamiento del mal, causando estragos en tu mente santa. El dolor es el rescate que gustosamente has pagado para no ser libre. En el dolor se le niega a Dios el Hijo que Él ama. En el dolor el miedo parece triunfar sobre el amor, y el tiempo reemplazar a la eternidad y al Cielo. Y el mundo se convierte en un lugar amargo y cruel, donde reina el pesar y donde los pequeños gozos sucumben ante la embestida del dolor salvaje que aguarda para trocar toda alegría en sufrimiento.

Rinde tus armas, y ven sin defensas al sereno lugar donde por fin la paz del Cielo envuelve todas las cosas en la quietud. Abandona todo pensamiento de miedo y de peligro. No permitas que el ataque entre contigo. Depón la cruel espada del juicio que apuntas contra tu propio cuello, y deja a un lado las devastadoras acometidas con las que procuras ocultar tu santidad.

Así entenderás que el dolor no existe. Así el júbilo de Dios se vuelve tuyo. Éste es el día en que te es dado comprender plenamente la lección que encierra dentro de sí todo el poder de la salvación: el dolor es una ilusión; el júbilo es real. El dolor es dormir; el júbilo, despertar. El dolor es un engaño; y sólo el júbilo es verdad.

Por lo tanto, volvemos nuevamente a optar por la única alternativa que jamás se puede elegir, ya que sólo elegimos entre las ilusiones y la verdad, entre el dolor y el júbilo, entre el Cielo y el infierno. Que la gratitud hacia nuestro Maestro invada nuestros corazones, pues somos libres de elegir nuestro júbilo en vez de dolor, nuestra santidad en vez de pecado, la paz de Dios en vez de conflicto y la luz del Cielo en lugar de las tinieblas del mundo. 
FUENTE UCDM

El perdón y Las películas

Mientras estés conmigo
El Lector
Cinco minutos en el paraíso

Si quieres comentar películas que relaten el perdón en sus tramas por favor dejanos tu comentario 
Gracias

martes, 2 de noviembre de 2010

La verdadera iglesia

Esta es mi verdadera iglesia

por Robert Perry
La Madre Teresa cosechó el respeto del mundo al tenderles la mano a marginados y a los miembros de la sociedad menos favorecidos. No importan las creencias formales que uno tenga, o lo que uno haga con la vida, no podemos menos que admirar tal comportamiento. Innatamente tenemos la sensación de algo noble y verdadero, algo de Dios.
En esta etapa de la historia de Un Curso de Milagros, los que estudian sus enseñanzas no parecen tener fama de este tipo de extensión desinteresada. Es más yo diría que nuestra fama está en la otra punta del espectro. En "A Better Way" (publicación de El Círculo de Expiación, Sedona, USA) hemos citado más de una vez los comentarios sobre los movimientos religiosos de California, hechos por un experto no identificado. Este experto le dijo a la revista Time que el Curso es "la religión desconectada perfecta" que "le permite a la gente impulsiva, ensimismada, narcisista a continuar con sus costumbres."
Por cierto es un comentario poco caritativo. Pero no totalmente sin razón. En mi experiencia, nosotros, los estudiantes del Curso, como población no pareciéramos ponerle gran énfasis en el servicio a otros, especialmente si no son como nosotros - de clase media y cierta cultura. Aún cuando lo hacemos, las más de las veces no lo vemos como algo que el Curso patrocine, sino como algo separado del Curso. En vez de hablar de cómo podríamos ayudar más, muchas veces escucho que tratando de ayudar a otros hacemos el error real. Después de todo, decimos, ¿si el mundo es sólo una ilusión, porqué tratar de arreglarlo?
En respuesta a nuestros planes de dedicar este año al servicio, acá en el Círculo, hemos encontrado esta ambivalencia hacia el servicio. Nuestra intención de hacer un esfuerzo para servir a gente necesitada, gente que tal vez esté por debajo nuestro en la escala social, les ha parecido forzado, innecesario, y hasta torpe a muchos estudiantes. Su respuesta parece decir que es bueno ser bondadoso con la gente que encontramos naturalmente, que, por supuesto, siempre va a ser la gente que ya es parte de nuestra vida. Pero salir a buscar a completos extraños con el solo propósito de ayudarlos parece antinatural, hasta ajeno al Curso.
Yo, personalmente, creo que nuestra comunidad del Curso tiene frente suyo un tema mayúsculo que debe afrontar. Henos aquí creyendo que el autor de nuestro camino es un hombre a quien se le reconoce haber cruzado los límites sociales, asociándose con los marginados, sanando a los ciegos y a los rengos. Así es como lo describe el estudioso Alemán Gunther Bornkamm en su obra que hizo época: Jesús de Nazaret:
Por lo tanto la gente que recibe ayuda de Jesús es siempre, como lo demuestran los Evangelios, gente marginada, hombres que por destino, culpa o prejuicios de esos días, se los considera marcados, marginados: gente enferma...; endemoniados...; leprosos...; los Gentiles que no comparten los privilegios de Israel; mujeres y niños que no cuentan para nada en la comunidad y gente realmente mala, los culpables, a quienes el hombre justo asiduamente mantiene a distancia.
Esto es una de las cosas más ciertas que sabemos de Jesús históricamente. Sin embargo ahora, resulta que creemos que él ha cambiado de proceder, rechazando este enfoque compasivo de los demás a favor de un enfoque ensimismado de nuestras propias mentes.
Estamos estudiando un libro lleno de imágenes de tenderles la mano a los sin techo (L.166 4-6), de abrir nuestros hogares a extraños que sufren (L.159.7), de ofrecer refugio a los que deambulan sedientos (T.18.VIII.9), de organizar un banquete donde todos son bienvenidos como invitados de honor (T-19.IV(A).16), de establecer templos de sanación "para todos los que están fatigados" (T-19.III.11:3) y ofrecer festines de abundancia para nuestros hermanos hambrientos (T-28.III.7-9)! Son imágenes que se parecen mucho a la forma en que Jesús vivió su propia vida. Sin embargo hemos logrado ignorar estas imágenes, o descartarlos como metáfora pura.
En un artículo anterior ("La Visión Social de Un Curso de Milagros)," examiné pasajes del Curso que demuestran una forma totalmente distinta de vivir en sociedad. Esta forma consiste en establecer oasis de amor y perdón en un mundo sediento de amor, y luego invitar a "todos los que están fatigados" a entrar en estos oasis. No quiero repetir lo que dije en ese artículo, sólo quiero que quede claro que Jesús quiso que nosotros sirvamos a otros en las formas tan concretas que he descrito. Cuando el Curso, por ejemplo, habla de ofrecer festines de abundancia para nuestros hermanos hambrientos (T-28.III.7-9), ¿cómo sería eso? Después de todo, en ese pasaje en particular, los hermanos no están hambrientos físicamente, sino por dentro, y el festín se compone de milagros, no de comida.
¿Qué es lo que el autor del Curso verdaderamente quiere decir cuando habla de alimentar a los hambrientos o darles refugio a los sin techo? ¿Lo dice literalmente? Para ser honesto, es difícil estar seguro, por lo tanto en este artículo yo quiero consultar un libro donde sí podemos encontrar la respuesta. Ese libro describe al autor del Curso hablándoles a sus escribas, Helen Schucman y Bill Thetford, acerca de situaciones concretas en el mundo. Ahí, lo que estaba tratando de decir es de lo más ambiguo. Ahí es donde quiero ir ahora, a la guía personalizada que fue para Helen y Bill (que como sabrán, está registrado en Ausencia de Felicidad de Ken Wapnick [sin traducción al castellano]). Al consultar esta guía, estaré tratando de contestar esta única pregunta: ¿Recibieron los escribas del autor del Curso, indicaciones de servir a otra gente en formas concretas, incluyendo servir a extraños y a los socialmente marginados?

Guía personalizada para Helen Schucman

Cada vez que reviso este tema en Ausencia de Felicidad me sorprende cuántas indicaciones le daba Jesús a Helen para que hiciera cosas para otros. Por ejemplo, Jesús le da instrucciones que visite a un amigo moribundo en el hospital, y que visitara a su suegra cierta tarde en vez de hacer lo que ella quería, que era lavarse la cabeza.
Estos actos de servicio contestan la primera parte de mi pregunta de si Jesús les indicaba o no a sus escribas que sirvieran a otros en formas concretas. Sin embargo, ya que estos actos estaban dirigidas a personas que ya estabandentro del círculo social de Helen, no contestan la segunda parte de mi pregunta: ¿Recibieron Helen y Bill indicaciones de Jesús de tenderles una mano a los extraños, especialmente aquellos que estaban socialmente por debajo de su propio nivel?
Esta pregunta comienza a contestarse en otra historia de Helen, que se ha hecho famosa entre los estudiantes del Curso: el cuento de la compra de un tapado de piel. Helen quería tener un tapado de invierno y Jesús le dijo que fuera a un negocio de descuentos, que ella juzgaba que no era lo suficientemente respetable para ella. Ahí, no sólo encontró el tapado exacto que ella quería, sino que también pudo serle extremadamente útil al vendedor, que tenía un hijo retardado (un área de la especialidad profesional de Helen). Después, Jesús dijo que él la mandó a este negocio en particular, porque ahí iba encontrar justo el tapado que quería y "porque el peletero te necesitaba". Entonces, aquí Jesús proclama que envió a Helen a una misión insospechada para ayudar a un completo extraño con un hijo discapacitado.

La Historia de la Clínica Mayo

Encontramos un tema similar, el de ayudar a un completo extraño, en la intrincada y fascinante anécdota de la Clínica Mayo. Esto ocurrió en Septiembre de 1965, apenas antes de comenzar el dictado del Curso. Esa primavera, Helen y Bill se habían unido para buscar "una manera mejor" de hacer las cosas. Esto, como saben la mayoría de los estudiantes del Curso, disparó una serie de visiones internas en Helen, además de una serie de experiencias psíquicas. Helen estaba ahora en medio de la etapa posterior, lo que ella llamaba su "etapa mágica". Los poderes psíquicos que estaba descubriendo le provocó mucha ansiedad, aunque también le causaban sentimientos de orgullo y engreimiento. Sin saberlo, estaba aproximándose a una decisión crucial acerca del propósito que le daría a sus dones recién descubiertas.
En este tiempo, el hospital los mandó a ella y a Bill a una visita de investigación a la Clínica Mayo. La noche antes de partir, Helen recibió en su mente una imagen clara y detallada de una iglesia Luterana, que se sentía segura que verían al día siguiente cuando arribaran a Rochester, Minnesota. Sin embargo no fue así, y luego de una agotadora búsqueda en un taxi que tomaron, pasando por veinticuatro de las casi treinta iglesias de la ciudad, todavía no la habían encontrado. Finalmente, al día siguiente en el aeropuerto, listos para regresar a casa, Bill encontró una guía turística con una foto de la misma iglesia que Helen había "visto." La ironía es que había ocupado el sitio de la actual Clínica Mayo, pero se había demolido a fin de construir el hospital.
En el viaje de vuelta hicieron escala en Chicago. En el aeropuerto, Helen vio a una joven mujer, obviamente viajando sola, sentada contra la pared. Helen, aparentemente en virtud de las mismas habilidades por las que había visto la iglesia, "sentía olas y olas de angustia que la atravesaban". Aunque Bill no quería que Helen les involucrara con esta persona desconocida, y no vio ninguna señal de la angustia que Helen presentía, Helen insistió en que tenía que ir a hablar con ella.
La mujer se llamaba Charlotte. Estaba aterrorizada de viajar y entonces, Helen y Bill se ofrecieron para sentarse de cada lado de ella en el avión, mientras que Helen la tomaba de la mano. Había sentido como que la vida la estaba "acorralando" y entonces, sin hacer ningún plan, había dejado a su esposo y tres hijos, y sin más que una pequeña valija y unos pocos billetes de cien dólares, se iba a Nueva York para empezar una nueva vida, sin planes de alojamiento ni nada.
Era Luterana, y estaba segura que lo único que tenía que hacer era encontrar una iglesia Luterana en Nueva York y que ellos se ocuparían de ella. Bill y yo cruzamos miradas. El mensaje no era difícil de entender. "Y esto," me pareció escuchar, "es mi verdadera iglesia ... ayudar al otro; no el edificio que viste antes." (Viaje sin distancia)
Helen y Bill la ayudaron mucho a Charlotte durante su breve estadía en Nueva York. Hasta le encontraron una iglesia Luterana para quedarse. Luego de eso regresó a su familia, y Helen se mantuvo en contacto con ella durante muchos años.
Õsta me parece una historia fascinante, que en el fondo demuestra más de lo que al principio se sospecha. Veámoslo más de cerca. Helen comienza yendo en busca de una iglesia en particular. Pero en realidad es una búsqueda para confirmar sus poderes psíquicos. Esta búsqueda se frustra, y uno tiene la impresión de que debiera frustrarse. Hay algo que no está bien acerca de su afán excesivo de confirmar sus visiones psíquicas. Por lo tanto, aún cuando encuentra su iglesia, descubre que es algo muerto del pasado. Ha sido reemplazado por otra cosa, del mismo modo en que su fascinación con sus poderes tenía que ser reemplazado.
Charlotte también está buscando una iglesia. Ella quiere un lugar que la ayude y que sea un refugio en esta difícil etapa de su vida. Inesperadamente encuentra ese lugar con Helen y Bill. Su verdadera iglesia no era un edificio en Nueva York, sino dos personas que encontró en su camino. E irónicamente, al encontrar Charlotte su iglesia, Helen encontró la propia. Helen había estado buscando una iglesia en particular en Minnesota, pero, al ayudarla a Charlotte, lo que encontró era una iglesia muy distinta. Encontró la verdadera naturaleza de la iglesia en sí.
En el proceso también descubrió el verdadero propósito de sus habilidades psíquicas, pues fue llevada a ambas iglesias a través de esas habilidades. El mismo poder que le reveló la iglesia Luterana también le reveló la necesidad que tenía Charlotte. ¿Cuál era el mejor uso de este poder, ver edificios del pasado, o sentir la necesidad de alguien en el presente? ¿Para impresionar a otros o para ayudar a otros?
Esta experiencia dejó su marca sobre Helen. Le llevó directamente a finalizar su etapa mágica, y más específicamente la llevó a su visión de la cueva de los rollos manuscritos, en que eligió usar sus poderes psíquicos como un canal al servicio de Dios, no como una forma ostentosa de leer el pasado y el futuro. Esta elección significó su plena aceptación de su papel de escriba del Curso, que comenzó sólo semanas más tarde. Helen comenta:
Estoy muy agradecida a Charlotte. Se me ocurre que si no fuera por ella jamás hubiera encontrado el manuscrito sin su ayuda. Es muy posible que la magia tenía que finalizar debido al simple hecho de Charlotte antes de que yo pudiese tomar la decisión final de abandonar la magia reemplazándola por algo mucho más deseable.
En esta experiencia, entonces, Helen y Charlotte están claramente en paralelo. Ambas son mujeres viajando a una ciudad distante, esperando encontrar una iglesia Luterana. Detrás de esa búsqueda, sin embargo, hay otra que es más profunda. Ambas en realidad están procesando un tema mayúsculo de vida, que no es otro que encontrar su lugar correcto. Charlotte quiere salirse de su situación asfixiante y está preguntándose si debiera estar con su esposo e hijos. Helen está procesando qué es lo que debe hacer con sus poderes psíquicos, una cuestión que determinará si ha de cumplir con su función de ser escriba del Curso.
Ambas encuentran su iglesia, pero resulta que ese no es su verdadero destino. Su búsqueda sólo concluye verdaderamente cuando sus caminos se cruzan y se encuentran la una con la otra. A través de su asociación, cada una encuentra la ayuda para resolver el tema que le enfrenta y también su lugar en la vida. Charlotte regresa a su familia (aunque eventualmente se separa de su esposo y es más feliz por ello), y Helen abandona la magia y se embarca en su verdadera función como escriba de Un Curso de Milagros. Ambas, en efecto, descubren que la verdadera iglesia no es los edificios que estaban buscando, sino la profunda ayuda que reciben la una de la otra.
Ken Wapnick dice que esta "era una de las más significativas experiencias que Helen y Bill compartieron juntos." Da la impresión de haberse entrelazado muchos elementos de manera cuidadosamente orquestada, visiones psíquicas, guía interior, circunstancias físicas, y temas de vida mayúsculas, todas entretejidas para señalar algo. ¿Y qué era ese algo? Se podría decir que era esto: la verdadera espiritualidad no consiste en ir a la iglesia ni de ejercitar poderes sobrenaturales, sino de ayudar a un hermano necesitado. El único propósito de la experiencia era que Helen y Bill le tendieran la mano a esta persona totalmente desconocida; y no a cualquier desconocida, sino a alguien a quien tal vez preferirían evitar, alguien en el proceso de dejar a su esposo y tres hijos sin previo aviso.
Bill no es exactamente un héroe en esta historia, pero ciertamente podemos entender su actitud. Imaginemos que uno está tomando un vuelo a casa a la noche, rendido porque nos pasamos la noche anterior buscando una iglesia infructuosamente. Todo lo que uno quiere es un poco de paz regresando a casa. Entonces, soportando una escala de una hora en un aeropuerto frío, vacío, el acompañante de uno (que lo hizo pasear en busca de esa iglesia) le pone el ojo encima de una desconocida e insiste, primero, que uno tiene que hablar con ella, y luego, que ella se siente entre los dos en el avión. ¿Cómo hubiera reaccionado?
Yo admito que hubiere estado fuertemente tentado a reaccionar justo como lo hizo Bill, y sentir que ayudar a Charlotte era algo que me invadía. ¿Porqué sus problemas se vuelven míos? ¿Porqué he de ser yo el que la ayude? Además me pregunto cuántos de nosotros buscaríamos justificar esta posición con las municiones del Curso. Todos sabemos cuales son: sus problemas los fabricó ella; sus circunstancias no son reales; su sufrimiento es sólo una proyección mía; yo tendría que cambiar de parecer, no cambiar el mundo; mi única responsabilidad es aceptar la Expiación para mí mismo; etc.
Sin embargo en el Curso no hay justificación para esta actitud. El hecho es que la elección de Helen de ayudar a Charlotte, como ella misma lo admitió, bien pudo haber sido lo que permitió que el Curso viniera a través de ella. Piénsenlo: si Helen no hubiese ayudado a Charlotte, el Curso tal vez nunca hubiera llegado a tu vida. La próxima vez que sientas un tironeo para que le tiendas la mano a alguien que lo necesita, y estés sopesando si lo vas a ayudar o no, podrías pensar acerca de qué gran cosa podría salir de este gesto de solidaridad

La conferencia de Princeton

La última anécdota que quiero compartir es el más claro ejemplo de todos los argumentos que estoy tratando de presentar. En enero de 1966, a Bill se le pidió que asistiera a una conferencia sobre rehabilitación en Princeton, Nueva Jersey. Jesús tuvo mucho que decir acerca de esta conferencia. Dijo que había arreglado que Bill fuera. ¿Por qué? PorqueBill necesitaba rehabilitarse, y sólo lo haría si rehabilitaba a otros. Sin embargo, como vimos en la historia de la Clínica Mayo, él se resistía a prestar ayuda. De hecho, les tenía miedo a aquellos que necesitaban rehabilitación. Temía ver los cuerpos tullidos, porque le recordaban lo vulnerable que era su propio cuerpo. Le temía a los cerebros dañado por la misma razón. Y le temía a aquellos con egos débiles, que los hacía dependientes de otros, porque le hacía recordar a su propia debilidad. Como resultado, según Jesús,
Te retraes para permitir que tu ego se recupere y para volver a lograr suficiente fuerza para volver a ser de ayuda sobre una base lo suficientemente limitada que no amenace a tu ego, pero también demasiado limitada para darte alegría a ti. (Ausencia de Felicidad)
¿No es verdad que todos nos podemos identificar con esta actitud? El sólo ver esos cuerpos rotos, cerebros dañados y egos debilitados es algo que casi todos encontramos amenazante. "Ese podría ser yo," nos damos cuenta. Sentimos cómo se socava nuestra estabilidad interna. Entonces qué hacemos, nos ponemos a resguardo, para recuperar la fuerza, de modo que podamos volver y ayudar en la medida que podamos soportarlo. Sin embargo al no ayudar más, no sólo se lo estamos negando a otro, sino a nosotros también. Nos estamos privando de alegría.
Por eso es que Jesús mandó a Bill a esa conferencia, no para escuchar puntos de vista iluminados sobre la rehabilitación. Aparentemente, Jesús no esperaba que hubiese puntos de vista iluminados. Mandó a Bill ahí a enfrentarse con el miedo que le provocaban aquellos que necesitaban ayuda, de verlos como debilitados y dañados a pasar a verlos como merecedores del orgullo de Dios.
A los fines de este propósito, lo mandó a Bill armado con una oración "de verdadera ayuda", tan popular entre los estudiantes del Curso. Muchos de nosotros hemos recitado esta oración muchas veces, tal vez cientos de veces. De lo que tal vez no nos demos cuenta es que fue dado para una situación específica, diseñada para ayudar a Bill a sobreponerse de su miedo de ayudar a todo tipo de personas que, casi seguro, nosotros mismos tendríamos miedo de ayudar. En este caso, no hubo un remedo positivo en la renuencia de Bill de ayudar a otros. No se vio como santo, como una profunda extensión de la enseñanza del Curso sobre la irrealidad del mundo. En vez, se vio de la alegría que debiera ser suya. Ese es el propósito de la última línea de la oración: "Sanaré a medida que le permita enseñarme a sanar" (T-2.V.18:6). Bill sólo encontraría su propia sanación, su propia rehabilitación, cuando aprendiera cómo ser verdaderamente de ayuda a los demás, específicamente, a una población que su ego deseaba evitar.

Conclusión

Comencé preguntando, "¿Recibieron los escribas del autor del Curso, indicaciones de servir a otra gente en formas concretas, incluyendo servir a extraños y a los socialmente marginados?" Aquí es donde creo que la respuesta es clara e indiscutible. Jesús les pidió a sus escribas no sólo que visiten amigos y parientes necesitados, sino que les tendieran la mano a extraños, extraños que definitivamente caen en la categoría de los socialmente marginados: los discapacitados en su desarrollo, madres que dejan a sus hijos, inválidos y discapacitados, dependientes, y aquellos con daños cerebrales. Esto incluye ayudar a extraños que conocemos espontáneamente (como en las historias del tapado de piel y la Clínica Mayo) e ir a visitar a gente en las instituciones con el propósito de ayudarlos (uno naturalmente estaría haciendo eso justamente en el trabajo de rehabilitación, y Bill tenía que perder su temor de hacer este trabajo). Y hacer este servicio siempre estaba relacionado con recibir bendiciones para uno mismo. Ayudar a otro puede estar relacionado con encontrar el tapado de invierno que necesitas, o tal vez con bendiciones más contundentes, como encontrar tu propia rehabilitación, o convertirse en una persona gozosa, o a asumir el papel que uno tiene en la salvación del mundo.
El mensaje está claro: Cuando Jesús habla en el Curso de abrir nuestra casa a los extraños que sufren, ofrecer refugio a los que deambulan fatigados, o de organizar un banquete para nuestros hermanos hambrientos, no está hablando del todo metafóricamente. En vez está ofreciendo pequeñas fotos del tipo de comportamiento que espera de sus seguidores. Me llama tan poderosamente la atención que estas imágenes del Curso sean casi indistinguibles del tipo de servicio que le pidió a sus escribas que llevaran a cabo. Y ambos se parecen casi exactamente al tipo de servicio que Jesús mismo desarrolló cuando caminó sobre la tierra. ¿De verdad nos sorprende?
Para mí todo esto se convierte en una idea asombrosa: desinteresadamente extender nuestra ayuda a extraños y a los socialmente marginados es parte del camino del Curso. Es parte de la forma de vida a la que el Curso nos está llevando. Como Jesús le dijo a Helen, ayudar a otros es su verdadera iglesia. Si nuestro estudio y práctica del Curso no resulta en que les tendamos la mano a nuestros hermanos y hermanas necesitadas, entonces no hemos entrado a su iglesia. No hemos traspasado la puerta de entrada.
Y me temo que ahí es más o menos donde está actualmente nuestra comunidad del Curso: parados exactamente como era: el ego de Bill reaccionando con miedo y evitando que Bill disfrutara afuera de la iglesia, hablando de ideas elevadas, y sin entrar. De alguna manera, nosotros como comunidad hemos logrado pasar por alto lo que significa entrar. Para ser honesto, y aquí hablo por mí también, probablemente deberíamos admitir que no sólo lo hemos pasado por alto, sino que a propósito hemos mirado para otro lado. Sabíamos que el autor del Curso afirmaba ser Jesús, y la mayoría de nosotros hemos creído esa afirmación. ¿Qué suponíamos que nos iba a pedir Jesús?